El Departamento de Hacienda (IRD) de Nueva Zelanda anunció sus estimaciones sobre el plan del gobierno para aumentar los ingresos del juego online, las cuales son significativamente más bajas de lo que anticipó el Partido Nacional antes de las elecciones.
Mientras que el Partido Nacional proyectó ingresos anuales de aproximadamente 176 millones de dólares neozelandeses al cerrar lagunas fiscales para el juego en línea, el IRD espera solo 35 millones de dólares neozelandeses anualmente, aumentando gradualmente a casi 155 millones de dólares neozelandeses en 4 años.
Como parte de las medidas para aumentar los ingresos, se propuso un impuesto fijo del 12% sobre las ganancias de los operadores de casinos online. Este impuesto se aplicaría independientemente de la ubicación del operador, lo que podría ayudar a cerrar las lagunas fiscales existentes.
Esta discrepancia de más de 500 millones de dólares neozelandeses en el período señalado resalta una diferencia significativa en las expectativas de ingresos entre las proyecciones preelectorales del Partido Nacional y las evaluaciones del IRD.
La Ministra de Finanzas, Nicola Willis, reconoció que las cifras eran más bajas de lo esperado, pero señaló que el gobierno está considerando implementar un nuevo régimen regulatorio para el juego online, que podría generar potencialmente 118,6 millones de dólares neozelandeses en ingresos durante los próximos 4 años, reduciendo la brecha entre el pronóstico del Partido Nacional y las estimaciones del IRD.
La campaña del Partido Nacional se centró en regular mejor el juego online offshore para alinearlo con el juego en persona, lo que podría resultar en un aumento de los ingresos fiscales. El régimen regulatorio propuesto incluía medidas como requerir que los operadores de casinos en línea se registren e informen las ganancias para fines fiscales e implementar el ‘geobloqueo’ de IP para servicios ilegales.
A pesar de las estimaciones de ingresos más bajas, Willis expresó confianza en el esquema expuesto y enfatizó la necesidad de abordar la naturaleza no regulada del juego online. Mantuvo que establecer un régimen regulatorio era esencial, incluso si los ingresos generados podrían no cumplir con las expectativas iniciales.











































