
Puerto Rico ha dado un gran paso hacia la regulación de las apuestas deportivas, deportes de fantasía diarios (DFS) y deportes electrónicos, un año después de que el Estado legalizara estas actividades. El entonces gobernador del territorio estadounidense no incorporado, Rico Rosselló Nevares, ratificó la legislación en julio del año pasado, poco antes de que renunciara y otorgara, mediante ley, a la Comisión de Juegos de Puerto Rico (PRGC), la autoridad para establecer regulaciones sobre las actividades de juego y emitir licencias a operadores calificados.
NUEVOS AVANCES
Este año se han producido cambios significativos en el marco regulatorio potencial para los juegos de azar. La Comisión señaló en su comunicado oficial que “de conformidad con la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme del Gobierno de Puerto Rico y la Ley de la Comisión de Juegos del Gobierno de Puerto Rico, nos proponemos adoptar el reglamento, Puerto Rico Sports Betting, eSport y Fantasy Contest Regulations, con el propósito de implementar los artículos 2.2 y 2.3 de la Ley 81-2019, en lo que compete a la reglamentación y fiscalización de todo lo relacionado al licenciamiento para apuestas en eventos deportivos, ligas de juegos electrónicos, tales como eSports y concursos de fantasías”.
Además, la contratación de Gaming Laboratories International (GLI), en mayo, para proveer servicios de asesoramiento a la PRGC fue un gran avance. La empresa estará a cargo de desarrollar los procedimientos aplicables a las operaciones de la Comisión, utilizando como ejemplo los procesos desarrollados en otras jurisdicciones de los Estados Unidos.
El director ejecutivo de PRGC, José Maymo-Azize, informó que la COVID-19 ha hecho que la legalización de las apuestas deportivas, DFS y los deportes electrónicos se realicen con mucha más urgencia, ya que los casinos en todo el territorio han perdido decenas de millones de dólares en ingresos debido a la gran reducción del turismo.
Ahora, la Comisión de Juego se encuentra en un período de consulta pública, en el que todo comentario escrito o solicitud debidamente fundamentada se recibirá por el término de 30 días contados a partir de la publicación del anuncio (17 de agosto de 2020).

REGLAS DEL JUEGO
Hasta el momento, las regulaciones desarrolladas con el aporte de GLI, incluyen el impuesto sobre los ingresos brutos del juego del 7 % en las apuestas terrestres y la tasa del 12 % para las apuestas en línea. Mientras que los operadores de concursos de fantasía estarán sujetos a un impuesto equivalente al 12 % de las tarifas de inscripción al concurso.
En cuanto a dónde se pueden ofrecer apuestas y los concursos de fantasía, la respuesta es que se pueden realizar en casinos, hoteles sin casinos, posadas, hipódromos, agencias de apuestas de caballos, tiendas y cualquier otro lugar que la Comisión de Juegos considere viable y seguro. Asimismo, las apuestas en línea y móviles no parecen tener un requisito de anclaje en tierra.
Además de ofrecer apuestas en cualquier deporte profesional o universitario, los jugadores también podrán apostar en deportes electrónicos, cubriendo estrategias en tiempo real, peleas, disparos en primera persona o juegos deportivos electrónicos.
Los casinos y los hipódromos deberán solicitar licencias de apuestas deportivas y concursos de fantasía, aunque para apoyar la industria de los gallos del país, las peleas de gallos no estarán sujetas a tarifas de licencia durante los primeros diez años de funcionamiento. Mientras tanto, los hipódromos tendrán tarifas de licencia reducidas en un 50 % durante el mismo período.
Las apuestas estarán restringidas a los menores de 18 años, mientras que los operadores deberán presentar una estrategia de juego responsable. Este debe designar a los empleados responsables de la implementación y mantenimiento del plan, así como un plan de capacitación integral para el personal.
La publicidad debe ser socialmente responsable, sin información falsa o engañosa, y no debe atraer a menores de 18 años. Esto significa que no puede presentar personajes de dibujos animados o personajes ficticios de especial interés para los menores.
También se requerirá que los operadores desarrollen e implementen un sistema de monitoreo de integridad, utilizando un software para detectar movimientos extraños, picos inusuales en las apuestas. Toda la información sospechosa debe ser reportada a la Comisión dentro de las 24 horas siguientes a su identificación.
Puerto Rico alberga aproximadamente dos docenas de casinos, todos los cuales se encuentran en complejos turísticos, pero por la crisis sanitaria se han visto perjudicados. Por lo que se espera que la reglamentación de los juegos genere mayores ingresos al Gobierno. Según Innovation Group, las apuestas legales podrían generar hasta 68 millones de dólares para el 2022 y Spectrum Gaming Group proyecta ingresos anuales de entre 44 y 62 millones de dólares.












































