Ante el avance de la pandemia, y con el compromiso de no volver a cerrar las oficinas ni el sector educativo, Boris Johnson, primer ministro de Reino Unido intentará contener la segunda oleada del coronavirus cerrando establecimientos comerciales como hoteles, casinos, gimnasios y pubs.
“El objetivo es mantener la ratio de infección baja al tiempo que mantenemos los colegios abiertos y la economía en marcha. Un segundo confinamiento a nivel nacional, cerrando colegios, empresas y haciendo que la gente se quede en sus casas, no sería un buen camino a tomar”, explicó Johnson durante su exposición parlamentaria.
El mandatario ha anunciado una nueva estrategia que dividirá el país en tres fases según sea la incidencia del virus. En el último nivel, el más preocupante y en el que podrían situarse desde esta semana zonas del noroeste de Inglaterra como Liverpool, se prohibiría el contacto social con cualquier persona con la que no se conviva, independientemente de si se hace en jardines privados o en espacios cerrados, e incluso podría prohibirse también el hecho de dormir fuera de la residencia habitual.
En estos lugares, además, está previsto que se cierren los gimnasios, los casinos y los locales basados en la venta de alcohol, como por ejemplo los pubs (aunque no si demuestran que también pueden reconvertirse en restaurantes), y se prohibirá pernoctar a cualquier visitante que llegue desde otras áreas del país. Sus residentes, a pesar de no tener restringida la movilidad, deberán volver antes de que acabe la jornada.











































