En uno de los momentos más críticos de nuestra historia es cuando se necesita la solidaridad del sector público y privado, y de la sociedad civil, para asistir a todos aquellos hermanos que más nos necesitan. La revista CASINO, quiso en la siguiente entrevista, poner en relieve este trabajo silencioso que realizan diversos empresarios para sumar con su aporte a esta cadena de ayuda, liderada por la Sociedad Nacional de Industrias. Conversamos con su presidente Ricardo Márquez, quien no solo nos dio detalles de esta cruzada, sino también analizó la realidad del país y, por supuesto, la del sector del juego.
Usted aseguró que regresar a una cuarentena podría generar graves consecuencias para la economía. Ahora que hemos cumplido un mes de encierro. ¿En qué situación considera que se encuentra el Perú?
Si bien se estableció un confinamiento en febrero, básicamente a la fase cuatro de conglomerados, y aunque los economistas digan que en vez de 9 puntos del PBI se va a crecer 8.5, la realidad es que se ha perdido alrededor de 2 millones de empleos en todo el 2020.
Cualquiera que ve esas cifras macroeconómicas podría decir que no estamos tan mal. Pero aún siguen cerrados sectores que generan empleos y son formales como los casinos, gimnasios y otras actividades, provocando un serio problema. Y eso es lo que, en este momento, estamos sufriendo: hay muchas empresas al borde de la quiebra.
Entonces, las cifras de crecimiento no se ven reflejadas en la realidad del país…
La proyección del MEF (Ministerio de Economía y Finanzas) era de un crecimiento de 11 puntos, pero ha sido cambiada a 8.5. Ahora, esta cantidad lamentablemente no es suficiente porque es lo que hemos perdido el año pasado. A estas alturas, cualquiera te puede decir que el país está creciendo y que además cuenta con uno de los mejores indicadores de Sudamérica, pero ¿qué pasa con esos 3 millones de jóvenes que no trabajan ni estudian? Considero que mirar a los números macros no es significativo para decir qué es lo que realmente pasa y hablar en términos económicos, lo importante es el PBI per cápita. Lo que nos ayuda es la minería, las exportaciones de cobre y nos crea una especie de ilusión óptica, pero eso no genera puestos de trabajo.

La SNI ha trabajado en una agenda de cara al 2031, en el que aseguran que la industria será el motor clave para que el país retome su crecimiento. En ese sentido, ¿cuáles serían las principales propuestas que trasladaría a los candidatos presidenciales?
Hay sectores en los cuales hay mucha mano de obra y nosotros nos preocupamos en lo que es el trabajo formal. Por un lado, tenemos a sectores que tienen empleo masivo y, por el otro, hay industrias, como la minería, que dada la cantidad de exportaciones y captación de impuestos son importantísimos para el desarrollo del país.
Se trata de una propuesta de desarrollo, en la que consideramos a la minería, construcción y alimentos, entre otros. También incluimos sectores como la pesca de consumo humano, porque son súper creadores de puestos de trabajo. Si usted abre una planta se necesitará de 2000 a 3000 trabajadores. Lo mismo ocurre en la confección y turismo, donde se encuentran los casinos. En total son 9 sectores que consideramos se tienen que priorizar, y no necesariamente estamos hablando de incentivos. Son industrias que generarán trabajo a los peruanos durante los próximos 10 años. Lamentablemente en el país no ha existido una política de desarrollo.
Nuevamente el Perú vive una especie de convulsión política por las últimas denuncias que recaen sobre autoridades del más alto nivel y funcionarios. ¿Cómo salir pronto de este entrampamiento para centrarnos en los temas más urgentes del país?
Si analizamos los problemas políticos, nos podemos dar cuenta que se generan por errores personales y, por supuesto, tiene que haber investigaciones y sanciones. Pero eso no nos puede detener a los peruanos y hacer que todos los días hablemos de política. Tenemos también que hablar de desarrollo y de creación de empleo, que es lo que necesita el país. No estoy diciendo que nos olvidemos de esos problemas, pero sí que este país tiene prioridades, porque si seguimos esta manera, vamos a llegar al 2031 con 25 millones de informales y eso no es justo, no lo debemos permitir.

EMPRESARIOS PRESENTES
Si vemos la otra cara de la moneda, podemos encontrar gente que realmente busca hacer las cosas bien. Hemos sido testigos como el sector empresarial se ha puesto de pie para hacer labor social, como es el caso de la iniciativa Respira Perú. ¿Nos comenta más sobre este programa?
En la actualidad existe en nuestro país una necesidad de oxígeno y de acciones para mitigar la COVID-19. Así nace la campaña Respira Perú, una iniciativa de la Sociedad Nacional de Industrias, la Conferencia Episcopal Peruana y la Universidad San Ignacio de Loyola. De esta forma, empezamos a recaudar fondos de empresarios, grandes, medianos y pequeños y de la sociedad civil, para brindar ayuda a los que más nos necesitan en este momento. Nosotros creemos que una de las principales responsabilidades del sector empresarial es la solidaridad.
Y la campaña resultó ser todo un éxito. ¿Cuál ha sido hasta el momento el aporte de Respira Perú a la sociedad?
Hemos captado alrededor de 14 millones de soles en los 7 meses que tenemos activa esta campaña. Todos estos ingresos lo hemos convertido en plantas de oxígeno medicinal y, en estos momentos, ya hemos entregado 14 plantas y tenemos previsto entregar 6 más en los próximos 45 días. Además, hemos traído 4000 respiradores mecánicos de dos usos, que vendrían a ser 8000 camas UCI. También entregamos miles de balones de oxígenos y 600 concentradores de oxígenos.
Hemos trabajado arduamente en todo este tiempo. Y tenemos el compromiso de continuar donando plantas de oxígenos, que se comienzan a fabricar en el Perú, y es evidente que eso significará un menor costo.

¿Qué tan importante ha sido que se sumen sectores como el de juegos de casinos y máquinas tragamonedas para lograr este objetivo?
Ha sido muy importante porque estas acciones son observadas por la población. En el sentido que sientan que tú aportas, puede mejorar no solo la percepción sino la acción de una actividad como la del juego. Muchos no saben, pero este es un sector que paga sus impuestos al segundo, porque cada máquina está conectada a la Sunat y al MEF, por tanto, es imposible la evasión de impuestos. Lamentablemente, la gente no lo sabe, pero deben de decirlo.
Entonces, toda la ayuda que están brindando, agregado a otras actividades de responsabilidad social que realizan, deberá tener un impacto en el mediano o largo plazo como sucede en otros lugares del mundo, donde se considera una industria tan relevante como el resto y no tiene por qué ser vista de otra manera.
Mientras la informalidad campea, los que siguen las reglas del juego, como las salas y casinos, son los más golpeados. ¿Cuál es su lectura al respecto?
Nosotros vemos que todos los sectores están afectados, pero sobre todo las salas y casinos donde todos son formales, y además han aplicado todos los protocolos de bioseguridad de una manera seria y responsable. Considero que ya es momento de que el sector de casinos retome sus operaciones. Se les debe permitir trabajar y espero que el presidente Francisco Sagasti pueda levantar esta restricción a la brevedad.












































