Un informe en Suecia, encargado por la Asociación Sueca de Comercio de Juegos de Azar en Línea (BOS) y elaborado por el economista Ola Nevander identifica una tendencia descendente en los niveles de juego problemático en Suecia a lo largo de las últimas décadas. El estudio abarcó el último cuarto de siglo y se apoyó en estadísticas oficiales, documentos gubernamentales y bibliografía especializada, ofreciendo una de las radiografías más completas del mercado sueco de juego en las últimas décadas.
Lo que hace especialmente relevante este hallazgo es el contexto en el que se produjo la reducción: el mercado del juego online experimentó durante ese mismo período un crecimiento acelerado, un aumento significativo del gasto en publicidad y una mayor accesibilidad tecnológica impulsada por la masificación de los teléfonos inteligentes y la conectividad a Internet.
Cómo se midió el problema del juego en Suecia
El informe utilizó el Índice de Gravedad del Juego Problemático (PGSI, por sus siglas en inglés), una herramienta de evaluación ampliamente reconocida a nivel internacional para medir la prevalencia y la intensidad del juego problemático en la población adulta. Esta metodología permite clasificar a los jugadores según distintos niveles de riesgo y comparar los datos a lo largo del tiempo con mayor precisión.
La ludopatía retrocede de manera sostenida
Los resultados del estudio son contundentes. La proporción de adultos suecos clasificados como jugadores problemáticos, es decir, quienes obtienen una puntuación de 3 o superior en el índice PGSI, se redujo del 2,2% registrado en 2008-2009 al 1,3% en 2021. En términos absolutos, esto equivale a una disminución de aproximadamente 57.000 personas con problemas de juego, lo que representa una caída del 35% durante el período analizado.
La categoría más amplia de jugadores en situación de riesgo, que incluye a quienes obtienen una puntuación de 1 o superior en el PGSI, también registró una reducción de alrededor de 200.000 personas en el mismo lapso.
Entre los adultos que apostaron en línea durante el año previo a la encuesta, la prevalencia del juego problemático cayó de manera especialmente pronunciada: del 12% en 2008-2009 a aproximadamente el 4% entre 2018 y 2021. Sin embargo, el informe advierte que los casos más severos se han mantenido prácticamente sin variaciones, lo que sugiere que las políticas actuales tienen un impacto limitado sobre los perfiles de mayor vulnerabilidad.
Los suecos siguen apostando de manera activa
A pesar de la tendencia positiva en materia de ludopatía, los datos confirman que la participación en el juego sigue siendo alta en Suecia. Una encuesta reciente de Casinofeber reveló que casi uno de cada seis suecos, el 18%, jugó a juegos de casino en línea en 2025, mientras que más de uno de cada cinco, el 24%, realizó apuestas en línea durante ese mismo año.
Estas cifras se produjeron tras dos décadas de transformaciones profundas en el mercado. El gasto en marketing del sector se multiplicó por nueve en términos reales entre 2000 y 2024, alcanzando su punto máximo en 2018 antes de descender como consecuencia de la reforma de licencias que Suecia implementó en 2019. La oferta de juegos de casino en línea se multiplicó por más de diez entre mediados de la década de 2000 y 2019, y la penetración de Internet y los dispositivos móviles llegó a niveles casi universales hacia 2020.
Canalización y autoexclusión: dos pilares de la regulación
El informe destaca la canalización hacia operadores con licencia como un factor institucional de primer orden. Una mayor canalización facilita la aplicación coherente de las protecciones al consumidor, que incluyen las obligaciones de diligencia debida, las herramientas de autoexclusión y el monitoreo basado en datos del comportamiento de los apostadores.
BOS reportó una tasa de canalización general de aproximadamente el 85% en Suecia. En comparación, Noruega y Dinamarca presentan tasas superiores, del 91,5 y el 91% respectivamente, mientras que Finlandia registraba tasas significativamente más bajas, del 48%, antes de las reformas de licencias previstas en ese país.
En cuanto a la autoexclusión, el sistema nacional sueco denominado Spelpaus contaba con unos 136.000 usuarios registrados en marzo de 2026, lo que equivale al 1,6% de la población adulta. No obstante, los datos de encuestas y líneas de ayuda indican que aproximadamente la mitad de las personas autoexcluidas continúan apostando, principalmente a través de operadores sin licencia, lo que evidencia una limitación estructural del sistema que el informe señala como un área de mejora pendiente.











































