La COVID-19 ha ocasionado, indiscutiblemente, que las personas cambien su modo de vida, evitando de cualquier manera el contagio y la propagación del virus. En ese contexto, los Gobiernos optaron por adoptar medidas como el aislamiento social y el cierre de los centros comerciales, restaurantes y otros negocios.
Sin embargo, como el mundo no podía parar por completo, esta nueva normalidad que se comenzó a vivir impulsó una renovación, en la que tanto los consumidores como las marcas se acercaron aún más al mundo digital. Si bien la situación cambió y ya se están abriendo varios negocios, la preferencia por el consumo online se ha mantenido.
Para SINCH, plataforma de telecomunicaciones y comunicaciones en la nube, “el 58 % de las personas seguirán evitando las multitudes, incluso cuando la pandemia haya terminado, el 52 % evitará viajes innecesarios, el 46 % gastará menos tiempo dentro de las tiendas y el 45 % saldrá a cenar con menos frecuencia”.
Asimismo, destacó que la tendencia de comunicación entre empresas, trabajadores, amigos y familiares se mantendrá a través de medios digitales u otros servicios móviles o en línea, desplazando así a los encuentros presenciales.

CONEXIONES EMOTIVAS
El informe de SINCH también expone que —en un mundo pospandémico— las personas buscarán “confirmar y hacer citas por mensajes de texto, recibir videos personalizados o ser capaces de enviar mensajes a bancos, médicos y otros proveedores de servicios”.
Por ello, aconsejaron que las compañías implementen diversos sistemas de comunicación digital que permita fidelizar a los clientes e incrementar su posicionamiento de marca.
Por su parte, en el último estudio presentado por IPSOS Update sobre Marketing en tiempos de cambio (octubre del 2020), se explicó que si bien la forma en las adquisiciones puede cambiar a lo largo del tiempo, lo único que no va a variar es el “motivo” por el que las personas consumen un determinado producto. En ese contexto, resaltaron la necesidad de vincular a los usuarios de manera efectiva y emotiva.
EVOLUCIÓN 2020
La incertidumbre que desató el coronavirus en el mundo llevó a que el consumo a nivel general descendiera a cifras inimaginables. Esto fue cambiando en el transcurso de los días, en los cuales los usuarios recobraron lentamente la confianza en la adquisición de productos.
De acuerdo a lo expuesto en el Índice de Confianza del Consumidor Mundial (ICC) de IPSOS, estos últimos tres meses presentaron un ligero aumento en el consumo de las personas, alcanzando el 41.8 % en setiembre (0.4 % más que el mes anterior).
“Sin embargo, el índice sigue estando 6.8 puntos por debajo de su nivel prepandémico registrado en enero, y casi 5 puntos por debajo de su promedio histórico en 10 años”, agregó el informe.
Dicho estudio, asimismo, detalló que los países que muestran un crecimiento significativo en el consumo de la gente son Suecia (+2.3), Brasil (+1.8), Rusia (+1.6), México (+1.5) y Japón (+1.5).
Cabe destacar que la investigación es la recopilación de 24 Índices Nacionales de los mercados mundiales, que se basa en una encuesta realizada a unas 17 500 personas adultas menores de 75 años.

LECTORÍA DIGITAL
La compañía de análisis Chartbeat informó, por su parte, cómo ha sido el comportamiento de los lectores en el transcurso de la pandemia. Rescató que en el último trimestre, “la atención de los lectores se mantiene en su punto más alto en todo el mundo”.
En ese contexto, destacó que —por primera vez— la lectoría en África superó a la de Latinoamérica, ya que ellos “se involucraron cada vez más con el contenido durante periodos más largos trimestre tras trimestre”.
“Las audiencias en Asia Central continúan generando la mayoría de las referencias de la búsqueda online, con el 37 % de las páginas vistas provenientes de estas fuentes. Los lectores de Oriente Medio obtuvieron la segunda mayor cantidad de referencias, ya que aumentaron al 31 % este tercer trimestre”, agregó el informe.
Chartbeat también recalcó que el tráfico de datos a través de dispositivos móviles en Asia Central y África permaneció siendo notable de julio a setiembre. Asimismo, anticipó que el consumo de información digital podría acrecentarse en noviembre, debido a las próximas elecciones estadounidenses.
PREFERENCIA EUROPEA
A nivel mundial, las perspectivas de consumo se han transformado. En Europa, por ejemplo, algunas tendencias se han mantenido e incluso incrementado, como es el caso de la preferencia por las marcas “verdes” y, sobre todo, con el compromiso social de que sus trabajadores sean bien tratados.
La empresa de investigación de mercado Forrester adelantó que las ventas e-commerce en los principales mercados europeos crecerá en un 18 % hasta fines del 2020, debido a que los usuarios están predispuestos a invertir más en compras virtuales.
A su vez, consideró que la pandemia de la COVID-19 ha ocasionado que las personas estén reacias a comprar como antes; por ello, aconsejaron que las empresas deberán ganarse la confianza de los usuarios de manera efectiva.

CONSUMO PERUANO
Javier Álvarez, director senior de Trends de Ipsos Perú, expresó recientemente en una entrevista para “Día1” del diario El Comercio, que las compras por Internet han crecido debido al “aislamiento social y las restricciones por temor al contagio de la COVID-19”.
En ese sentido, explicó que las empresas han reforzado sus tiendas online y han motivado que aquellas que no han tenido presencia virtual, apresuren su paso a estas plataformas. Asimismo, pronosticó que para fines de este año, las adquisiciones en línea presentarán una tendencia a crecer más del 50 %.
Por su parte, Henri Le Bienvenu, gerente general de Maletek Perú, consideró que una de las ventajas del e-commerce es que facilita la retroalimentación de los clientes y que en el panorama poscuarentena, “los millennials tendrán una mayor actividad en el comercio digital”, por ser nativos de Internet y las compras virtuales.











































