
Uruguay se convierte en uno de los primeros países de la región en permitir que la industria del juego opere. Tal vez la explicación esté en el manejo que el Gobierno ha tenido para enfrentar y evitar la expansión del coronavirus. Sobre esto, The Wall Street Journal se ha referido a la gestión como “Un líder latino lidia con el COVID-19” en un artículo escrito por Mary Anastasia O’Grady. En él destaca que no se puso en tela de juicio la amenaza que representa la pandemia, pero tampoco hizo obligatoria una paralización económica. Además, resalta la rápida respuesta que tuvieron cuando se detectaron los primeros casos: cerraron las fronteras y anunciaron subsidios para que los ciudadanos adultos mayores se quedaran en sus casas.
De esa manera, el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de Uruguay autorizó la reapertura de las salas de juegos de azar. El día 6 de agosto, empezaron a operar los casinos del Estado, del sistema mixto y los privados —a excepción del Enjoy de Punta del Este— con estrictas restricciones de aforo y controles de bioseguridad dictados por la autoridad de sanidad de dicho país.
CONTROLES SANITARIOS
Entre las principales características del protocolo de seguridad contra el COVID-19 para los casinos, se encuentra que se deberá respetar el aforo de una persona cada cinco metros cuadrados, y dos metros de distancia entre apostador y apostador. Además, de acuerdo con la norma, se implementarán “estrictas medidas de limpieza, sanitización y distanciamiento social para clientes y funcionarios” como la disposición permanente de alcohol en gel y productos de cuidado personal para la limpieza de manos.
También se medirá la temperatura corporal y se usarán tapabocas obligatoriamente antes del ingreso al local. “En caso de que eso no ocurra, la gerencia respectiva podrá aplicar el derecho de admisión y/o derecho de exclusión previsto en la ley”, señala el reglamento.
Con respecto a las máquinas, se realizará una desinfección periódica de monitores, teclados y sillas, y en las salas de slots habrá distancia de dos metros entre los aparatos. En los juegos de paño, igualmente, la cantidad de jugadores estará limitada y no se recibirán billetes en las mesas.

RESPUESTA A LA APERTURA
“No hubo ningún inconveniente; el público se sintió cómodo. Hay una distancia prudencial con las máquinas y las ruletas electrónicas. En esta nueva normalidad, ocupamos espacios antes destinados a gastronomía para poder agregar más máquinas, y el aforo nos dio un porcentaje general del 50 % de los slots” mencionó Gustavo Anselmi, titular de la Dirección General de Casinos de Uruguay.
En esa línea, el personal de los casinos tanto como de la Dirección General tuvieron que capacitarse para garantizar una buena conducción de las nuevas reglas sociales y de salubridad. Hubo inspecciones al respecto, pero ninguna denuncia. La opinión pública tampoco manifestó algún tipo de rechazo en relación con el desenvolvimiento de las salas.
Cabe recordar que Uruguay ha logrado manejar correctamente la pandemia y obtener buenos resultados de eso. Pero solo a las autoridades del comité de expertos del Ministerio de Salud Pública les corresponde cambiar el protocolo progresivamente a fin de una mayor flexibilización de las restricciones. Para ello, pasarán unos meses primero, ya que se necesita analizar cómo evoluciona la pandemia en el país.
INGRESOS FISCALES
Anselmi precisó que, desde que volvieron a funcionar, la recaudación alcanzó un 90 % con respecto a los ingresos fiscales calculados antes de la pandemia; asimismo, casi logró un 100 % en algunos días. De esa manera, en líneas generales, la reapertura tuvo mucha aceptación.
Sin embargo, según el balance del 2019 publicado por la Intendencia de Montevideo, el recaudo del Casino Parque Hotel fue más 8.4 millones de dólares, 6.8 millones de dólares correspondió a máquinas tragamonedas y 1.5 millones de dólares a juegos de mesa; lo que, a fin de cuentas, vendría a ser 700 000 dólares menos con respecto al año previo. Durante el 2018, por su parte, se obtuvo un millón de dólares menos que en el 2017. En resumen, existe una caída que se ha mantenido estable hace ya varios períodos.
Por otro lado, es preciso indicar que en territorio uruguayo hay dos casinos privados: Carrasco que ya abrió (la parte de casino, no la de hotel) y Enjoy lo hará cuando las fronteras se desbloqueen, ya que ellos trabajan mucho con jugadores del exterior. El primero, en cuanto a los juegos de paño, recaudó 415 000 dólares menos en 2019.

CESE DE CASINO
Lamentablemente, la clausura del casino Nogaró se venía anunciando desde el año anterior. Ahora, finalmente, cerrará sus puertas, en definitiva. Así lo anunció la firma operadora Vidaplan y declaró que devolverá el local donde funciona el casino de Punta del Este. La empresa alquila el establecimiento desde 2009, pero la situación económica se complicó cuando pasaron a cobrar de 250 000 dólares a un millón de dólares anuales. De esa forma, el contrato se volvió inviable.
De igual manera, a fines de abril del año pasado, la Justicia de Maldonado trabó un embargo a los activos de Vidaplan por el impago de los alquileres del inmueble del casino ubicado en la entrada de la avenida Gorlero. La jueza Silvana Patricia Pintos dispuso una confiscación genérica hasta cubrir la suma de 405 863 dólares.
Por otro lado, los trabajadores mostraron su preocupación por su estado laboral pues como manifestaron “se encuentran en el seguro de paro y en un manto de incertidumbre”. Por eso, se reunieron con representantes del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, y aseguraron que son rehenes de las diferencias entre la empresa y la Dirección General de Casinos. Además, desde el Sindicato Único Gastronómico y Hotelero del Uruguay también se sostuvo que no existe diálogo entre las partes.











































