Luego del fuerte golpe que generó la pandemia de la COVID-19 a la industria del juego le tocó levantarse de la caída y continuar. A inicios del 2022, se hablaba de un año que serviría para recuperarse, luego de ganar cierto terreno y de explorar cómo se encontraba el mercado. Pero la coyuntura no dejó de ser retadora.
A inicios de marzo, por fin se cerraba un duro ciclo de ver limitada la capacidad de clientes en los casinos y salas de juego. El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), a través de la Dirección General de Juegos de Casino y Máquinas Tragamonedas (DGCMT), dio luz verde para la ampliación del aforo en estos locales al 100%. El cumplimiento a cabalidad de las medidas de bioseguridad fueron un importante precedente para que no continúe aplazándose una apertura total, que ya se presentaba hace meses en el resto de países de la región.
Se empezaba, entonces, a salir de una situación grave que estuvo cerca de llevar a la quiebra a un sector que en años anteriores había mostrado una solidez y compromiso por aportar al movimiento económico del país. Los representantes de los gremios de casinos y salas tragamonedas daban cuenta de cerca del 50% de puestos de trabajos directos que se perdieron en el reinicio de las actividades. De otro lado, la recaudación pasó de 25 millones de soles mensuales por impuesto al juego a 15 millones de soles al mes, aproximadamente.

PRIMEROS PASOS
A partir de la reapertura aparecieron mensajes claros que hablaban sobre la voluntad política que existía para que tanto Gobierno-industria pudieran converger en un espacio en el que los empresarios se desenvuelvan sin más trabas. En ese entonces, Eduardo Sevilla asumía como nuevo titular de la DGJCMT, en reemplazo del ingeniero Manuel San Román, quien dejó el cargo tras varios años de una exitosa gestión en el ente regulador.
En una entrevista con la revista CASINO, en la edición N° 208, Sevilla había anunciado medidas para impulsar la reactivación de la industria con el Decreto Supremo N°004-2022-MINCETUR que declara en Emergencia al sector Turismo y la Resolución Ministerial N° 123-2022 que aprueba el Plan de Emergencia del sector Turismo. “(Estas disposiciones) constituyen la base de nuestras acciones con el claro objetivo de la reactivación”, sostuvo.
Ese mismo ánimo optimista es el que reflejó durante su participación en el Peru Gaming Show 2022, cuando la feria regresaba a sus fechas tradicionales luego de celebrarla previamente en diciembre y tras un tiempo de ausencia. Durante el ciclo de conferencias, hacía énfasis en lograr un cambio de chip para que las medidas que se tomen en adelante responda a las necesidades actuales.

UN MERCADO EN MOVIMIENTO
Para empezar a hablar sobre la importancia de la regulación de los juegos por Internet y las apuestas deportivas en el Perú, se debe analizar primero que tanta relevancia hay en el mercado local por esta modalidad de juego.
Una de las actividades del sector de mayor dinamismo en el país es precisamente las apuestas deportivas, gracias a que se trata de un rubro que está liderado por el deporte rey: el fútbol, el cual a su vez representa el 90% de las apuestas. Solo basta mirar cómo se disparan las apuestas cada vez que hay una liga, unas eliminatorias o, sobre todo, un mundial.
Según un informe de la consultora Attach, realizado en el 2022, previo a la Copa del Mundo, la fiebre del fútbol se manifestó en las búsquedas realizada a las más importantes marcas de apuestas, las cuales crecieron ese año un 300%. Otro dato más reciente coloca a la final entre Argentina y Francia como el segundo encuentro más popular del año en los apostadores de Estados Unidos. El estudio realizado por GeoComply detalla que este encuentro logró atraer a 7.9 millones de transacciones (aunque muy alejado del primer puesto que lo ocupa el Superbowl con 23.5 millones de transacciones).
La selección peruana es otro de los grandes ganchos que impulsan la expansión de las casas de apuestas. Se prevé que en un partido clave se registre un incremento de entre 70% a 120% en el tráfico de estas plataformas de juego. El crecimiento de los juegos virtuales no solo fue un efecto de la pandemia. Estamos frente a una actividad que llegó para quedarse y que mueve alrededor de 4.5 millones de soles anuales.

AVANCES EN LA REGULACIÓN
A mediados de año, luego de su aprobación el Gobierno promulgó la Ley que regula la explotación de los juegos y apuestas deportivas a distancia y que crea un impuesto del 12%. Con esta disposición se prevé que genere una recaudación anual de 156 millones de soles para el Estado. Si bien se trató de un gran paso en un largo camino en busca de regular la actividad, se abrió el debate sobre algunos vacíos legales del proyecto y otros puntos que fueron materia de análisis.
Uno de los puntos estuvo referido al artículo 40 en el que se señala que “los contribuyentes del Impuesto son las personas jurídicas constituidas en el Perú y las Sucursales de personas jurídicas constituidas en el exterior…”. Según se precisó en su momento, se estaba exonerando del pago de este impuesto a cerca de 100 empresas extranjeras que operan a través de sus plataformas digitales, pero sin contar con una sucursal en el Perú.
Del mismo modo, surgieron otros puntos críticos como restringir el ámbito de aplicación de la ley a plataformas de juegos de azar y no incluir a los juegos de apuesta. Eliminar la obligación de utilizar bet.pe y tipificar el delito de operación ilegal de juegos de apuesta. Según apuntó el abogado Carlos Fonseca, se está además impidiendo el derecho a jugar en sitios de web licenciados a quien esté en el extranjero o quien esté en el Perú como turista.

EL FUTURO ES AHORA
Uno de los puntos por trabajar desde el Gobierno es en la estructura tributaria. Los empresarios del sector pagan tres impuestos: el impuesto a la renta, el impuesto al juego y el impuesto selectivo al consumo (ISC). Es importante señalar también que los avances que se puedan dar en industrias como la turística, gastronómica y hotelera se replicará a la actividad de juegos.
Existen también voces que piden dejar ese perfil bajo que mantiene el sector para empezar a mostrarse como lo que realmente es: una industria 100% formal, que rinde cuentas al Estado, genera empleo y es socialmente responsable. En el otro lado de la vereda tenemos aún a un fuerte colectivo con un marcado prejuicio sobre la actividad que se debe empezar a revertir como primer paso para la consolidación de un sector, que también forma parte de la economía que mueve al país. En ese camino también es importante destacar que la regulación del juego posee un rol importante para la llegada de más inversiones al Perú. Todos coinciden que esta debe de ser ágil y eficiente, que genere un clima de confianza al empresariado y que se vea reflejado en un beneficio social mayor.











































