“El modelo a seguir en mi vida profesional es el del actual presidente de la República de El Salvador, Nayib Bukele. Con su ejemplo de sensibilidad social y determinación por el logro de los objetivos, nos motiva a trabajar arduamente cada día por el desarrollo de nuestro país”, aseguró Javier Milián en esta entrevista para Revista CASINO, en la que repasamos los cambios que la Lotería Nacional de Beneficencia de El Salvador (LNB) transitó en estos casi cinco años que lo tienen a él como presidente de la entidad.
Milián, ingeniero industrial con especialización en la Gestión de la Innovación Orientada al Mercado, es un convencido de la tarea social de las loterías: “Estamos cambiando la vida de muchos salvadoreños”. Y puede con este ímpetu traspasar las fronteras de El Salvador desde su rol de presidente de la Corporación Iberoamericana de Loterías y Apuestas de Estado (Cibelae), cargo que se renueva cada dos años y que está ejerciendo por segundo mandato consecutivo.
¿Cuál es el reto más grande que le tocó enfrentar como funcionario de la industria del juego?
Romper esquemas, transformar los “no se puede” en “lo haremos posible”. La LNB se encontraba en una situación de ventas bajas, poca inversión en beneficencia y falta de innovación. Junto con mi equipo, apostamos a las acciones innovadoras para corregir el rumbo decadente por el que las administraciones anteriores a la de este gobierno llevaron a la institución. Sabemos que las grandes apuestas nos han traído grandes resultados.
¿Qué desafíos enfrentó la LNB al incorporar, a fines de 2021, el rol de regulador a su función habitual como operador de juegos?
La evolución al transformarnos en reguladores de juego de lotería implicó un cambio en la estructura organizativa de la institución y la creación e implantación de nuevos procesos, que van desde el otorgamiento de licencias hasta la persecución del juego ilegal.
El juego ilegal no solo representa un riesgo —posibles estafas, ludopatía, lavado de dinero y evasión de impuestos— sino que también impide devolver a la sociedad lo recaudado por los juegos de azar a través de buenas causas.
¿Tuvieron que hacer algún ajuste en los primeros meses de operación de la Loto, el primer juego de lotería electrónica de la LNB, que lanzaron a mediados de 2023?
Loto es una lotería electrónica de dos dígitos. Para participar, el jugador debe escoger un número entre el 00 y 99. El sorteo se realiza dos veces al día. Si los jugadores aciertan, ganan 60 veces su inversión. Su lanzamiento se planificó con más de seis meses de antelación al inicio de la operación. Durante ese período, se evaluaron los potenciales puntos de venta y se realizaron pruebas y ajustes al sistema para iniciar con todos los estándares de seguridad y confiabilidad apropiados.
Para lanzar Loto se asociaron a la Corporación Comercial Canadiense (CCC). ¿Cómo está funcionando esta alianza?
Ya ha empezado a dar frutos ya que, por medio de la inversión de la CCC en el país, se dinamiza nuestra economía: se generan fuentes de ingresos para las familias salvadoreñas y también para el Estado, que destina estos recursos a fines sociales.

¿Qué plus tienen para aportar entidades de otras regiones a las loterías latinoamericanas?
La importancia del intercambio de experiencias con otras loterías líderes de la industria de juegos de azar a nivel mundial radica en compartir información que nos permita abordar integralmente temas cruciales para el sector. Estos acuerdos nos ayudan a dar respuesta a los grandes retos que, como loterías y operadores de juegos de azar, afrontamos diariamente en cada uno de nuestros países: la implementación de programas de juego responsable, el combate al juego ilegal, la mejora de procesos, innovación tecnológica y estrategias de venta que nos permitan incrementar la inversión en beneficencia.
¿Qué cambios han vivenciado las loterías desde sus orígenes?
Junto con nuestros productos, han evolucionado los canales de comercialización, que se han convertido en nuestros aliados estratégicos, no solo para incrementar ventas, sino también para lograr que nuestros productos lleguen a nuevos mercados y clientes. Además, la implementación de políticas de juego responsable a todos nuestros procesos nos ha servido de base para la transformación de nuestra comunicación y nuestros procesos de producción y comercialización.
¿Qué lugar sigue teniendo la beneficencia en las loterías?
Hacer beneficencia es parte medular del trabajo que realizamos. La beneficencia magnifica el trabajo de cada empleado de las loterías y le da un plus, una motivación adicional para hacer lo que hacemos. En el caso de El Salvador, nuestro programa de buenas causas se llama “Juntos hacemos beneficencia”. En 2023, llegamos a más de 80.000 personas con brigadas de medicina general, oftalmológica y dentales. Además, entregamos medicamentos, lentes graduados, paquetes alimentarios, sillas de ruedas, insumos y uniformes deportivos e insumos para construcción en sectores con mucha necesidad.
¿Cuál es la actualidad de las loterías iberoamericanas?
Después del COVID-19, ha sido difícil. Sin embargo, las loterías de Iberoamérica logramos trascender la adversidad, cumplir nuestras metas, recuperar e incrementar las ventas y la inversión en buenas causas para el desarrollo social de nuestros países.

¿El proceso de modernización es parejo para todas?
¡Por supuesto! Desde la presidencia de Cibelae, animamos a todos nuestros miembros a buscar la modernización en todos sus procesos. Uno de nuestros objetivos estratégicos para este período es el desarrollo de las capacidades y la mejora continua en los procesos de las loterías a través de la difusión y actualización de la información. Para lograrlo, nos proponemos ampliar las colaboraciones y compartir entre todos las novedades de los avances tecnológicos de aplicación actual y futura.
Es su segundo mandato como presidente de Cibelae. ¿Cómo resume su primera gestión? ¿Cuáles son sus objetivos ahora?
Durante el primer período, conocimos de primera mano las situaciones y necesidades de los miembros regulares y asociados para, en primer lugar, poder encontrar los puntos de convergencia y comenzar a apoyarlos pos COVID-19.
Para este nuevo período, donde estamos ya en la era de la digitalización y de los nuevos retos, es momento de no solo hacer las mismas cosas de la mejor manera, sino también de hacer nuevas cosas a través del apoyo mutuo y la socialización de conocimientos. Los ejes fundamentales de nuestro Plan de Trabajo 2024-2026 son los siguientes: generar valor para los miembros con el propósito de dar respuesta a los retos que traen consigo la globalización y la incorporación de las TIC’s; convertirnos en referentes en capacitación e investigación; y por supuesto, generar gobernanza y transformación digital.











































