En Europa, la Asociación Europea de Juegos y Apuestas (EGBA) presentó un informe detallado ante la Comisión Europea (CE) en respuesta al Plan de Acción para la Lucha contra el Fraude en Línea, una iniciativa que busca analizar el alcance del problema y definir estrategias coordinadas para combatirlo. El documento de la EGBA, fechado el 3 de marzo y reiterado en un comunicado de prensa el 26 de marzo, pone el foco en un patrón que el sector conoce bien pero que sigue siendo difícil de contener: la expansión del juego ilegal en línea vinculada directamente al fraude al consumidor.
El juego ilegal en Europa como vector de fraude al consumidor
La EGBA identificó un mecanismo de engaño que va más allá de la simple operación sin licencia. Los operadores extraterritoriales con sede fuera de la Unión Europea no solo evaden la regulación: en muchos casos afirman falsamente poseer licencias otorgadas por países miembros, tergiversan su estatus regulatorio y disfrazan productos de juego como si fueran aplicaciones de entretenimiento convencionales.
Suplantación de marcas: una táctica persistente y en escala
Uno de los elementos más preocupantes que describe el informe es la sofisticación creciente de las técnicas de suplantación de identidad. Los estafadores reutilizan logotipos, diseños de sitios web y materiales de marketing de operadores con licencia, y en algunos casos replican la experiencia.
Esas plataformas falsas llegan a los usuarios a través de canales considerados confiables, incluyendo Google Play y la App Store de Apple, donde se presentan como productos autorizados. Una vez que el usuario interactúa con la plataforma, el proceso de captación avanza por etapas que pueden incluir pasos denominados de verificación o incorporación, hasta que se solicitan datos personales o credenciales de pago. En ese punto, el daño ya está en marcha y las posibilidades de recuperar los fondos son prácticamente nulas.
Las campañas de phishing corren en paralelo a estas tácticas. Los miembros de la EGBA reportan incidentes recurrentes con comunicaciones clonadas y suplantación de marcas que no se concentran en un solo mercado, sino que aparecen simultáneamente en varios países de Europa, lo que sugiere una estrategia estructurada y no movimientos oportunistas aislados.
La EGBA también advirtió que las solicitudes de eliminación de dominios y aplicaciones fraudulentas tienen un efecto frecuentemente temporal: lo que se da de baja una semana puede reaparecer poco después con formatos ligeramente modificados.
Un mercado ilegal en Europa que mueve 18.000 millones de dólares al año
Los datos que acompaña el informe dimensionan el problema con precisión. El año pasado, los operadores offshore representaron aproximadamente el 27% de los ingresos brutos totales del juego online en Europa, equivalente a unos 18.000 millones de dólares de un mercado total estimado en 66.000 millones de dólares.
Las cifras por país refuerzan esa tendencia. En el Reino Unido, un estudio estimó que el juego en el mercado negro creció un 522% entre 2021 y 2024. En los Países Bajos, el mercado ilegal se estima en 1.250 millones de dólares anuales. Suecia reportó que alrededor del 15% de la actividad de juego online en 2024 provino de fuentes no autorizadas, lo que representó aproximadamente 280 millones de dólares en ingresos para operadores sin licencia. En Francia, las estimaciones ubican el segmento ilegal en hasta 1.500 millones de dólares por año.
Lavado de dinero y fragmentación regulatoria en Europa
El informe de la EGBA también apunta a dos factores que complican la respuesta al problema. Por un lado, en los mercados extraterritoriales los controles contra el lavado de dinero son inexistentes o se aplican de manera inconsistente. Los sistemas de pago de esas plataformas suelen incluir criptoactivos o cuentas intermediarias que dificultan el seguimiento de los flujos financieros y hacen más compleja la intervención de las autoridades.
Por otro lado, la fragmentación de los sistemas de denuncia entre jurisdicciones ralentiza los tiempos de respuesta y reduce la eficacia de las acciones coordinadas. Para los operadores que trabajan en múltiples mercados europeos, esa falta de alineación genera una presión operativa adicional que los actores ilegales no enfrentan.
Una recuperación fiscal de 20.000 millones de dólares en juego
La Asociación Europea de Casinos, que también respaldó la iniciativa de la Comisión, calificó el juego ilegal en línea en Europa como una forma de fraude al consumidor vinculada a la publicidad engañosa y al uso indebido de marcas registradas. La entidad estimó que abordar el problema podría generar una recuperación de alrededor de 20.000 millones de dólares en ingresos fiscales anuales para los estados miembros, una cifra que ilustra el costo concreto que la inacción tiene sobre las arcas públicas del bloque.
Para la EGBA, el Plan de Acción de la Comisión Europea representa una oportunidad para avanzar en tres frentes que hasta ahora han operado de manera descoordinada: la cooperación entre estados, el apoyo a las víctimas y la armonización de los mecanismos de respuesta ante el fraude digital en el sector del juego en Europa.











































