El Senado de República Dominicana da pasos concretos hacia una legislación integral que ordene el sector de los juegos de azar y las apuestas. La Comisión de Hacienda impulsó la fusión de dos proyectos de ley complementarios que, de aprobarse, transformarían el panorama regulatorio de esta industria en República Dominicana.
Dos proyectos que se convierten en uno en República Dominicana
La iniciativa de unificación legislativa reúne dos propuestas presentadas de forma independiente en el Senado dominicano. La primera fue impulsada por el senador Pedro Catrain y se enfoca en la regulación de la industria del juego en términos generales. La segunda, promovida por el senador Félix Bautista, apunta específicamente a los juegos de apuestas.
Ambos textos comparten objetivos similares: definir procedimientos claros para la autorización, fiscalización y supervisión de operadores, asegurar la recaudación tributaria derivada de sus actividades y proteger los derechos de quienes participan en ellas. La decisión de fusionarlos responde a la necesidad de evitar redundancias normativas y construir un solo cuerpo legal coherente.
Durante la sesión de trabajo más reciente, los legisladores revisaron y aprobaron modificaciones a los artículos comprendidos entre el 34 y el 44 del texto unificado. La reunión estuvo liderada por Catrain y contó con la participación de los senadores Guillermo Lama, Eduard Alexis Espíritusanto, Alexis Victoria Yeb y Ramón Rogelio Genao.
Qué contempla la nueva normativa
El proyecto unificado aborda cuatro ejes principales que marcarán el funcionamiento del sector una vez que la ley entre en vigencia:
El primero es el control y la transparencia operativa, con mecanismos de supervisión más estrictos sobre los operadores autorizados. El segundo es la recaudación fiscal, garantizando que los tributos generados por esta industria lleguen efectivamente al Estado. El tercero es la protección al jugador, con disposiciones orientadas a combatir el fraude y fomentar prácticas de juego responsable. El cuarto es el orden público, mediante reglas que eviten que estas actividades generen externalidades negativas para la sociedad dominicana.
La propuesta sobre casinos en cruceros: un paso adicional
En paralelo al proceso legislativo en el Senado, el Ministerio de Hacienda y Economía presentó el mes pasado un borrador de resolución que apunta a un segmento hasta ahora sin regulación específica: los casinos a bordo de cruceros.
Según la propuesta, toda embarcación de primera categoría —es decir, con capacidad superior a los 2.000 pasajeros— que disponga de un casino o sala de juegos entre sus servicios y permanezca al menos seis horas en aguas dominicanas deberá obtener una licencia emitida por las autoridades del país para poder operar.
El documento justifica esta medida señalando que los casinos en cruceros pueden convertirse en vehículos para el lavado de activos y el financiamiento del terrorismo, razón por la que considera necesario aplicarles el mismo tratamiento regulatorio que ya rige para las salas de juego en hoteles de primera categoría.
La iniciativa fue sometida a consulta pública para recibir observaciones y recomendaciones antes de avanzar hacia su adopción formal.
Un sector en expansión que exige reglas claras
El turismo de cruceros en República Dominicana registra cifras que justifican la urgencia regulatoria. Solo durante 2025, el país recibió 788 barcos con casi tres millones de visitantes a bordo, según datos oficiales. Este crecimiento convierte al segmento en uno de los más dinámicos del turismo caribeño y, al mismo tiempo, en uno que requiere marcos normativos adecuados a su escala.
La combinación del avance legislativo en el Senado y la iniciativa del Ministerio de Hacienda refleja una voluntad institucional por modernizar el marco regulatorio del juego en el país, extendiendo el control estatal a formatos que hasta ahora operaban en zonas grises o sin supervisión específica.











































