El Instituto Nacional de Estadística (INE) de España ha dado un paso relevante en la modernización de sus herramientas de medición económica: las apuestas online formarán parte, por primera vez de manera explícita, del cálculo del Índice de Precios de Consumo (IPC). El cambio se enmarca en la actualización metodológica conocida como Base 2025, que busca alinear el índice con la realidad del consumo digital de los hogares españoles.
Qué es la Base 2025 y por qué cambia la metodología del IPC
El IPC se construye a partir de una muestra representativa de bienes y servicios que los hogares adquieren habitualmente, conocida coloquialmente como la «cesta de la compra». Esta cesta no es estática: el INE la actualiza periódicamente para reflejar los cambios en los patrones de gasto de la población.
La Base 2025 es la revisión metodológica más reciente y supone una de las actualizaciones más significativas desde 2017, año en que los juegos de azar fueron incluidos por primera vez en el índice. La novedad de esta edición es que, dentro de esa categoría general, las apuestas online quedan diferenciadas como un componente específico y medible de forma independiente.
Las apuestas online ya tenían antecedentes en el IPC, pero no así
Los juegos de azar en general llevan casi una década formando parte de la metodología del INE. Sin embargo, hasta ahora no existía una desagregación que permitiera seguir de forma autónoma la evolución de los precios en el segmento digital del juego. La nueva metodología cubre esa laguna.
Esto tiene implicaciones prácticas concretas: el INE podrá analizar cómo fluctúan los precios específicos de las plataformas de apuestas en línea, detectar variaciones en las condiciones comerciales que ofrecen los operadores y evaluar de qué manera esos cambios impactan en el gasto real de los consumidores que utilizan estos servicios.
Web scraping como herramienta de recopilación de datos
Uno de los aspectos técnicos más destacados de la actualización es el método elegido para obtener los precios del sector. El INE utilizará técnicas de web scraping, un sistema automatizado de extracción de información directamente desde los sitios web de los principales operadores del mercado de apuestas online.
Esta aproximación es coherente con la naturaleza del segmento: a diferencia de un producto físico que puede relevarse en un punto de venta, los precios en el juego online —cuotas, comisiones, condiciones de bonificación— cambian con frecuencia y solo son accesibles a través de los portales digitales de cada operador. El scraping permite capturar esa dinámica de forma sistematizada y reproducible.
El juego online, junto al streaming y las suscripciones digitales
La incorporación de las apuestas online no es la única novedad de la Base 2025. El INE también sumó a la cesta categorías como los servicios de streaming, las suscripciones digitales y otras actividades en línea que han ganado peso sostenido en el presupuesto de los hogares españoles durante los últimos años.
El conjunto de estas incorporaciones responde a una misma lógica: el IPC debe reflejar cómo gastan realmente los consumidores, y el consumo se ha desplazado de forma estructural hacia lo digital. Ignorar ese desplazamiento equivaldría a medir la inflación con un espejo desactualizado.
Qué implica este cambio para el análisis de la inflación en España
Desde el punto de vista macroeconómico, la inclusión de las apuestas online en el IPC añade una nueva dimensión al análisis de la inflación en segmentos vinculados al ocio y el entretenimiento digital. Las autoridades económicas españolas valoraron positivamente la medida, señalando que permitirá contar con datos más granulares sobre el comportamiento del gasto de los consumidores.
A largo plazo, disponer de una serie histórica específica para las apuestas online también facilitará comparaciones entre períodos y aportará insumos más precisos para el diseño de políticas públicas vinculadas tanto al consumo como a la regulación del sector del juego en España.











































