El organismo regulador de juegos de azar del estado australiano de Victoria puso en la mira a los influencers de redes sociales que publican contenido relacionado con tragamonedas y otras formas de juego. La Comisión de Control de Juegos de Azar y Casinos de Victoria (VGCCC, por sus siglas en inglés) confirmó que estudia emprender acciones legales contra quienes infrinjan la legislación vigente, y lanzó una campaña de concientización dirigida específicamente a los creadores de contenido digital.
Qué dice la ley que los influencers podrían estar violando
El marco legal que sustenta la postura del regulador es la Ley de Regulación del Juego de 2003, que prohíbe expresamente la promoción y publicidad de máquinas tragamonedas en el estado de Victoria. Según la VGCCC, el contenido publicado por influencers que muestra o promueve este tipo de juegos podría encuadrarse dentro de las conductas prohibidas por dicha norma.
El organismo precisó que se están evaluando tanto vías regulatorias como acciones legales para detener estas prácticas en caso de detectarse infracciones. La supervisión ya está activa: la comisión monitorea cuentas de redes sociales en busca de contenido que pueda considerarse publicidad ilegal de juegos de azar.
El argumento del regulador: los influencers minimizan el daño del juego
Suzy Neilan, directora ejecutiva de la VGCCC, fue directa al explicar por qué este tipo de contenido representa un problema que va más allá de lo legal. Según la funcionaria, cuando un influencer muestra fajos de billetes y celebra haber ganado miles de dólares, no solo comparte una experiencia personal, sino que moldea percepciones y actitudes hacia el juego, y minimiza los riesgos reales de daño que este conlleva.
«Los productos de juego, en particular las máquinas tragamonedas y las aplicaciones de apuestas deportivas, pueden conllevar altos riesgos para la salud de quienes juegan, y no vemos esa realidad reflejada en las redes sociales», afirmó Neilan.
La directora también señaló que muchos influencers tienen una influencia considerable sobre audiencias jóvenes de entre 18 y 24 años, a quienes consideran figuras aspiracionales. A través de estas publicaciones, agregó, se induce a los jóvenes a creer que el juego no conlleva riesgos, llevándolos a participar sin comprender el daño potencial al que se exponen.
Una campaña en redes sociales para alertar a los creadores de contenido
La VGCCC anunció el lanzamiento de una campaña específica en redes sociales orientada a concientizar a los influencers sobre dos frentes: el daño social que puede generar su contenido y los riesgos legales a los que se exponen al promocionar tragamonedas en sus canales.
El organismo reconoció que muchos creadores presentan el juego como una diversión inofensiva, un estilo de vida atractivo o una fuente de dinero fácil, sin advertir a su audiencia sobre las consecuencias reales. Esta narrativa, sostuvo el regulador, contribuye a normalizar el juego entre los sectores más jóvenes de la población.
Las cifras que explican la urgencia de la medida
Los números del sector refuerzan la preocupación del regulador. Según datos oficiales de la VGCCC, las pérdidas de los jugadores en máquinas tragamonedas en Victoria alcanzaron los 3.140 millones de dólares australianos durante el último ejercicio fiscal, una cifra que ilustra la magnitud del impacto económico del juego en el estado.
A esto se suma una investigación realizada en forma conjunta por la Fundación Victoriana para el Juego Responsable y la Universidad de Sídney, que concluyó que el contenido sobre juegos de azar en redes sociales contribuye directamente a la normalización del juego entre los jóvenes.
Los locales también tienen prohibido filmar en sus salas
La regulación no apunta únicamente a los influencers. La VGCCC también recordó que los locales de juego tienen vedado anunciar máquinas tragamonedas fuera de sus áreas de juego, y están obligados a establecer condiciones de entrada claras que incluyen la prohibición de filmar dentro de sus instalaciones.
«No se debería grabar contenido dentro de los locales, y algunos ya han impuesto la prohibición de grabar en sus salas de juego. Esperamos que otros operadores de locales hagan lo mismo», señaló Neilan.
La decisión de la VGCCC marca un punto de inflexión en la regulación del juego en el entorno digital. En un contexto en el que las redes sociales se han convertido en un canal de influencia masiva, Victoria se posiciona como uno de los primeros estados australianos en tratar el contenido de influencers sobre juego como una potencial infracción legal, y no solo como un problema ético o de responsabilidad social.











































