La Comisión del Juego del Reino Unido incorpora una nueva herramienta regulatoria para reforzar el cumplimiento de los requisitos aplicables a las licencias de juego presencial. El organismo regulador aprueba una nueva condición de licencia que exige a los operadores retirar las máquinas tragamonedas que no cumplan con los estándares técnicos vigentes.
Una nueva condición de licencia de tragamonedas en el Reino Unido
A partir del 29 de julio de 2026 entra en vigor la Condición de Licencia 18.1.1. Esta norma obliga a todos los operadores de juego no remoto a retirar las máquinas que la Comisión del Juego identifique como no conformes, una vez que reciban una notificación por escrito. La medida otorga al regulador una herramienta legal más precisa para hacer cumplir sus estándares técnicos.
La condición se ampara en el artículo 86(2) de la Ley de Juegos de Azar de 2005. Con esta base legal, la Comisión puede ordenar la retirada de máquinas fabricadas, suministradas, instaladas, adaptadas, mantenidas o reparadas de forma irregular, o que simplemente no cumplan con la normativa técnica establecida.
Según el regulador del Reino Unido, esta disposición cierra un vacío en el cumplimiento de la ley. Antes, no existía un mecanismo claro para asegurar que las máquinas no conformes salieran de circulación sin demora. Ahora, tras la notificación formal, los operadores deben actuar de inmediato.
Parte de una reforma más amplia
Esta condición de licencia surge de una consulta más extensa que la Comisión realiza sobre la modernización de las Normas Técnicas para Máquinas de Juego (GMTS), impulsada en el marco del Libro Blanco de la Revisión del Juego de 2023.
La revisión plantea varios cambios. Entre ellos, unificar las 12 normas técnicas actuales en un solo marco regulatorio, eliminar disposiciones ya obsoletas y actualizar los requisitos de las máquinas de categoría B2. Este último punto responde a la reducción de la apuesta máxima permitida, que bajó de 2 libras esterlinas (unos 2,70 dólares) por jugada.
La propuesta también contempla la incorporación de cinco nuevas normas técnicas, un código de responsabilidad social inédito y otros ajustes orientados a fortalecer la protección del consumidor en el Reino Unido sin descuidar la experiencia de juego.
Respaldo del sector, pero con algunas dudas
Durante el proceso de consulta, la propuesta de aplicación de la normativa recibió un respaldo amplio. Operadores de juego, fabricantes de máquinas tragamonedas, laboratorios de pruebas y consumidores manifestaron su apoyo a la medida.
Sin embargo, algunos participantes pidieron mayor claridad sobre el procedimiento que seguirá la Comisión del Juego para emitir las notificaciones de cumplimiento. También solicitaron definiciones más precisas de ciertos términos, como «máquina de juego específica», y una explicación más detallada sobre qué elementos constituyen una notificación por escrito válida.
Otro grupo de interesados pidió que se ampliara el plazo para implementar la nueva condición. La Comisión evaluó esta solicitud, pero concluyó que una prórroga no es necesaria. El regulador explicó que la norma no exige modificaciones técnicas en las máquinas ni cambios operativos de fondo. Solo se espera que las empresas actualicen, cuando corresponda, sus procedimientos internos de cumplimiento, sus políticas y la capacitación de su personal.
Qué sigue en el Reino Unido
La Comisión del Juego ya definió su postura sobre esta primera condición de licencia. No obstante, aclara que continúa revisando las respuestas recibidas sobre el resto de las propuestas incluidas en la reforma, junto con las pruebas aportadas por las distintas partes interesadas.
El organismo prevé publicar una respuesta completa sobre el paquete de reformas más amplio antes de que termine el verano. Esa respuesta definirá el rumbo final de la modernización normativa que afecta a todas las máquinas tragamonedas del Reino Unido.











































