En Estados Unidos, la Comisión Nacional de Juegos de Azar Indígenas (NIGC) publicó su informe anual, que reúne los resultados de 545 instalaciones operadas por unas 250 tribus en 29 estados del país. Con este resultado, los casinos indígenas han superado su propio récord de ingresos brutos del juego en cada año fiscal desde 2011, con una sola excepción: 2020, cuando la pandemia golpeó su desempeño.
Billy Kirkland, vicepresidente de la NIGC, señaló que los juegos de azar en las reservas son un motor clave para las economías tribales, ya que permiten a los gobiernos soberanos financiar servicios esenciales para sus comunidades.
Una comisión sin presidente confirmado
La NIGC es la única agencia federal dedicada exclusivamente a regular los juegos de azar tribales. Sin embargo, atraviesa un momento delicado: no cuenta con un presidente confirmado ni con los tres comisionados completos desde febrero de 2024, cuando Sequoyah Simermeyer renunció para incorporarse a FanDuel.
La comisionada Sharon Avery ejerció como presidenta interina, pero volvió a su cargo original en enero. Kirkland asumió entonces el puesto que dejó la exvicepresidenta Jeannie Hovland, quien salió de la comisión en abril. El presidente Donald Trump aún no ha nominado a un nuevo titular para la NIGC desde que llegó al poder en enero de 2025. Esta falta de liderazgo ha generado dudas sobre la eficacia del organismo, que en noviembre pasado cerró siete de sus oficinas regionales en todo el país.
Crecimiento en casi todas las regiones de Estados Unidos
Siete de las ocho regiones en los Estados Unidos que supervisa la NIGC crecieron en el año fiscal 2025. Solo la región de Rapid City, que incluye las Dakotas, registró una leve caída, menor al 1%, con 439,8 millones de dólares.
La región de Sacramento, que abarca California y el norte de Nevada, volvió a liderar el ranking con 12.600 millones de dólares, un 4% más que el año previo. Como referencia, el Strip de Las Vegas generó 5.500 millones de dólares en el mismo período.
En segundo lugar se ubicó la región de Washington D. C., que cubre gran parte de la costa este, desde Florida hasta Nueva York. Sus ingresos llegaron a 11.200 millones de dólares, con un incremento del 10%, el mayor de todas las regiones.
Oklahoma, dividida por la NIGC en dos regiones, también mostró resultados sólidos: tanto Oklahoma City como Tulsa alcanzaron 3.700 millones de dólares, con crecimientos del 3% y 2,5% respectivamente. Otras regiones destacadas fueron St. Paul, con 5.300 millones de dólares (+3%); Portland, con 4.900 millones de dólares (+5%); y Phoenix, con 4.200 millones de dólares (+5%).
La amenaza de los mercados de predicción en los Estados Unidos
El principal desafío para el sector en los Estados Unidos es el avance de los mercados de predicción, plataformas que las tribus consideran una competencia desleal e ilegal. Tribus de California, Wisconsin y Nuevo México ya presentaron demandas contra operadores de estos mercados, al considerar que sus actividades vulneran la Ley Reguladora del Juego Indígena y los acuerdos de juego suscritos con los estados.
James Siva, presidente de la Asociación de Juegos de Azar de las Naciones Indígenas de California, estimó que estos mercados ya absorbieron cerca del 5% de los ingresos tribales desde su auge a fines de 2024. Advirtió que, si se les permite expandirse, la pérdida podría llegar al 25% de los ingresos brutos el próximo año, una cifra comparable a los fondos destinados a la Oficina de Asuntos Indígenas, la Oficina de Educación Indígena y los Servicios de Salud Indígena.
En una audiencia legislativa el martes, David Bean, presidente de la Asociación de Juegos de Azar Indios, criticó a la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos de los Estados Unidos, a la que calificó de agencia controlada por intereses privados que permite a menores de edad apostar sin salir de sus habitaciones.











































