El condado de Iași se convirtió en el primer territorio de Rumania cuyos municipios decidieron eliminar por completo los establecimientos físicos con máquinas tragamonedas. La medida involucra a los 98 ayuntamientos que conforman el condado, según informaron medios locales. La decisión responde a una legislación reciente aprobada por el gobierno central, que trasladó a las autoridades municipales la facultad de regular este tipo de negocios en sus propios territorios.
Cada ayuntamiento definió su propio ritmo para aplicar la medida. Algunos comenzarán los cierres de manera inmediata, mientras que otros optaron por esperar el vencimiento natural de las licencias ya otorgadas. Según el Oficio Nacional para el Juego de Azar (ONJN), regulador del sector en Rumania, las últimas licencias activas expirarán en febrero de 2027, momento en que el cierre será total en todo el condado.
El peso de una campaña ciudadana en Rumania
La prohibición no surgió de manera espontánea. Es el resultado de años de presión ejercida por más de 7.000 activistas opuestos al juego de azar en locales físicos. Uno de sus voceros, Paul Ciobanu, explicó al medio Digit24 que la nueva ordenanza facilitó el trabajo de los grupos ciudadanos al descentralizar la decisión. Según Ciobanu, resultó más sencillo convencer a un ayuntamiento que lograr que el gobierno nacional legisle directamente sobre el tema.
El movimiento comenzó con una iniciativa local llamada «Iași, digamos no a los sinvergüenzas». A partir de esa primera campaña, surgieron otras 170 iniciativas similares en distintas localidades del condado, lo que permitió sumar respaldo ciudadano suficiente para presionar a las autoridades municipales.
Un posible precedente para el resto del país
Debido a su tamaño y peso demográfico, Iași podría convertirse en un modelo para otros condados rumanos. Los activistas confían en que esta decisión ayude a reducir los niveles de ludopatía no solo en su territorio, sino también en el resto de Rumania, donde el debate sobre el juego responsable atraviesa un momento decisivo.
Un contexto de mayor control sobre el juego de azar
La medida en Iași ocurre mientras el gobierno rumano enfrenta pedidos constantes para reforzar los mecanismos de autoexclusión de jugadores y para elevar la edad mínima legal para apostar en el país.
Paralelamente, las autoridades han intensificado su lucha contra el mercado negro de apuestas. Uno de los casos más recientes fue la designación de la plataforma de mercados de predicción Polymarket como una oferta de apuestas sin licencia en territorio rumano. A esto se suma el desmantelamiento de un afiliado que promocionaba numerosos sitios web de apuestas ilegales, en otra acción reciente de las autoridades contra este tipo de operaciones no reguladas.
Un cambio con proyección nacional
La medida adoptada en Iași marca un punto de inflexión en la manera en que Rumania aborda el juego de azar a nivel territorial. Al delegar la decisión en los gobiernos locales, la nueva legislación abrió la puerta para que otras comunidades sigan un camino similar, impulsadas por el ejemplo de un condado con alta densidad poblacional.
Mientras las licencias vigentes se agotan de forma gradual hasta 2027, activistas y autoridades locales observan de cerca los resultados de esta prohibición, que podría convertirse en referencia para futuras políticas contra la ludopatía en el resto del país.











































