El gobierno de Hungría puso en marcha una revisión oficial para decidir si cierra la Autoridad de Supervisión de Actividades Reguladas (SZTFH), la entidad encargada de vigilar los sectores del juego, el tabaco y la minería en el país. La propuesta contempla transferir todas sus funciones a organismos que dependan directamente del gobierno.
El procedimiento quedó establecido mediante una resolución publicada el 31 de agosto en la Gaceta Oficial de Hungría. El documento encarga al ministro de Justicia analizar la viabilidad de poner fin al organismo y determinar cómo podrían redistribuirse sus funciones. Las conclusiones deberán presentarse antes del 30 de septiembre.
El origen del escándalo en Hungría
La revisión surgió después de que se conociera que el SZTFH concedió a CAI Hungary Kft, una empresa vinculada al empresario István Garancsi, una concesión de casino con vigencia hasta 2061, es decir, un plazo de 35 años. La licencia permite operar el casino de Sopron y se otorgó sin someterla a un proceso de licitación pública, lo que generó cuestionamientos sobre la transparencia del organismo.
La decisión llamó la atención porque se produjo apenas semanas después de que el propio gobierno de Hungría se comprometiera a revisar todas las concesiones de casinos vigentes en el país. Varias de esas licencias fueron otorgadas poco antes de las últimas elecciones, durante la anterior administración de Viktor Orbán, lo que alimentó las sospechas sobre posibles favores políticos en el sector del juego en Hungría.
La defensa del regulador húngaro
Ante las revelaciones, el SZTFH salió a defender su gestión y aseguró que actuó siempre sin injerencia política. El organismo explicó que fue creado por el Parlamento de Hungría mediante la Ley XXXII de 2021, y que responde únicamente ante el Parlamento por sus operaciones, no ante otras instancias del Ejecutivo.
El regulador también destacó logros en su labor de fiscalización. Según su comunicado, en el sector del juego eliminó a numerosos organizadores de apuestas en línea ilegales, mientras que en el mercado del tabaco reforzó las medidas de protección a menores mediante decenas de miles de inspecciones de tráfico y el bloqueo de tiendas en línea ilegales.
Pese a rechazar las críticas, el SZTFH afirmó que colaborará plenamente con la revisión ordenada por el gobierno de Hungría. El organismo señaló que cooperará con el ministro designado para completar el proceso de debida diligencia legal, respetando en todo momento el marco jurídico vigente en el país.
Un organismo joven bajo la lupa
El SZTFH se fundó en octubre de 2021 y actualmente emplea a más de 400 personas en Hungría. Su presidente, László Nagy, fue designado en 2024 por el entonces presidente Tamás Sulyok para cumplir un mandato de nueve años al frente de la institución.
El desenlace de esta revisión será clave para el futuro de la regulación del juego en Hungría. Si el gobierno decide disolver el SZTFH, el país enfrentará una reestructuración significativa de su sistema de supervisión, justo en un momento en que la confianza pública en el manejo de las licencias de casino atraviesa un momento crítico.
El informe del Ministerio de Justicia, esperado para fin de mes, definirá si Hungría mantiene su modelo actual o adopta un esquema de control más centralizado en manos del Ejecutivo.







































