Las recomendaciones de Instagram pueden convertirse en una puerta de entrada hacia plataformas de apuestas que operan fuera del mercado regulado de Brasil. Una investigación detectó que, después de interactuar con perfiles vinculados al sector, la plataforma comienza a mostrar numerosas cuentas relacionadas, entre ellas operadores que carecen de autorización para ofrecer sus servicios en el país.
Un estudio del proyecto Rede em Jogo, elaborado por CondadoLab en la PUC-Rio y publicado por The Intercept, analizó más de 55 cuentas y encontró que el 84% de los operadores más recomendados opera de forma irregular en Brasil.
Para establecer cuáles se encontraban fuera del mercado regulado, los responsables de la investigación contrastaron los perfiles identificados con la relación oficial de empresas autorizadas por la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA).
Los 100 perfiles con mayor presencia en las recomendaciones suman más de 6 millones de seguidores y 114 publicaciones. Se agrupan en tres tipos: operadores de apuestas, creadores de contenido especializados y medios que cubren el mercado del juego.
La maquinaria de los «jugadores profesionales»
Entre los casos analizados aparece Pedro, un creador que utiliza sus historias para promocionar el acceso a una comunidad de pago en Telegram. Allí ofrece pronósticos deportivos, información sobre cuotas y recomendaciones de operadores. La suscripción, anunciada habitualmente por 397 reales mensuales (unos 77 dólares), se promociona por 14,91 reales al mes (cerca de 3 dólares) mediante un plan
La investigación señala que este modelo se reproduce en numerosos perfiles recomendados por Instagram. Algunos de sus responsables se presentan como tipsters, operadores deportivos o “apostadores profesionales” y promocionan sus servicios mediante mensajes asociados con rentabilidad, independencia económica y la posibilidad de sustituir un empleo convencional.
Estas propuestas se monetizan mediante membresías, herramientas automatizadas, bots y comunidades privadas. Para reforzar su credibilidad, algunos perfiles exhiben capturas de supuestos resultados positivos obtenidos por sus seguidores. El estudio también pone atención en el uso de memes, parodias y videos breves, debido a que este tipo de contenido puede normalizar prácticas de riesgo y hacer menos visibles determinadas conductas problemáticas asociadas a las apuestas.
Del fútbol al Tigrinho
La investigación encontró dinámicas semejantes entre los perfiles vinculados con casinos online. Uno de los ejemplos corresponde a João, creador enfocado en Tigrinho, quien difunde contenidos que simulan sesiones de juego con premios elevados y señala determinados momentos o señales visuales como indicios de posibles ganancias.
De acuerdo con el estudio, una parte importante de los perfiles de operadores detectados corresponde a compañías internacionales que pueden disponer de regulación en otras jurisdicciones, pero no cuentan con el permiso de la SPA necesario para ofrecer apuestas legalmente en Brasil.
Dentro de este circuito también aparecen portales, canales y otros perfiles especializados que incorporan promociones de operadores dentro de contenidos con apariencia informativa. Estos espacios combinan información sobre cuotas y plataformas con historias relacionadas con ganancias o pérdidas de usuarios.
El papel de Meta frente al riesgo
Muchas de estas cuentas mencionan de forma genérica organismos como el Consejo Nacional de Autorregulación Publicitaria (Conar) y el Sistema de Gestión de Apuestas (Sigap), o hablan de «juego responsable» sin cumplir realmente con esos estándares. Algunos operadores ilegales incluso usan la palabra «autorizado» y dominios con extensión «.bet» pese a no tener licencia válida en Brasil.
Las políticas de Meta exigen autorización previa y prueba de licencia para publicitar apuestas, además de restringir el contenido a mayores de edad. Pero para las publicaciones orgánicas, la empresa no exige verificar licencias ni detalla cómo identifica operadores irregulares. Meta no respondió a las consultas del estudio.
Los investigadores concluyen que la combinación entre la falta de controles de la plataforma y sus recomendaciones algorítmicas genera un riesgo sistémico en Brasil. Por ello, piden ampliar las facultades de la Secretaría de Premios y Apuestas y de la Agencia Nacional de Protección de Datos, con mecanismos concretos de monitoreo y moderación, en lugar de depender solo de reportes de transparencia y remociones posteriores a denuncias.










































