El presidente del organismo regulador del juego de los Países Bajos, Michel Groothuizen, pide a las naciones europeas trabajar juntas frente al mercado ilegal de apuestas. Groothuizen dirige la Kansspelautoriteit (KSA), la autoridad que vigila el sector en el país. En una publicación difundida tras el debate anual sobre el juego celebrado en el Parlamento neerlandés, advirtió que el alcance internacional de los operadores ilegales dificulta una respuesta exclusivamente nacional.
Según Groothuizen, de cada euro que pierde un jugador neerlandés en apuestas, la mitad termina en el mercado ilegal. El presidente de la KSA describe la situación como un desafío «de una magnitud y complejidad sin precedentes» para Países Bajos.
Un mercado que supera economías enteras
Groothuizen explica que la facturación del mercado mundial del juego ilegal supera el producto interno bruto de casi cualquier país, con la única excepción de Estados Unidos y China. El funcionario neerlandés advierte que la percepción pública suele ser equivocada: muchas personas imaginan empresas extranjeras con buenas prácticas que, gracias a internet, atraen ocasionalmente a algún inversor de Países Bajos. Para Groothuizen, esa imagen ya no corresponde a la realidad y debe abandonarse.
El presidente de la KSA insiste en que ningún país actúa solo con éxito contra este fenómeno. Según él, se necesita cooperación internacional e intervención a nivel europeo para enfrentar la infraestructura global que sostiene las apuestas ilegales, ya que un país como Países Bajos resulta «demasiado pequeño» para lograrlo en solitario.
Reformas y preguntas en el Parlamento de los Países Bajos
Países Bajos continúa aplicando una serie de reformas a la Ley de Juegos Remotos (KOA), heredadas de gobiernos anteriores. A principios de este mes, la Secretaria de Estado de Justicia, Claudia van Bruggen, respondió preguntas de nueve diputados sobre la industria del juego en el país.
Los parlamentarios plantearon dudas sobre la protección de los jugadores, incluido un posible aumento de la edad legal para apostar a 21 años. También se discutió la regulación del sector, la limitación del número de licencias, la próxima prohibición de la publicidad y el propio mercado negro en Países Bajos.
Groothuizen manifiesta satisfacción porque los diputados hayan puesto este último tema sobre la mesa. El presidente de la KSA respalda dos propuestas concretas: una herramienta para bloquear sitios web ilegales y el estudio de identidades falsas como método para identificar a operadores sin licencia que actúan en Países Bajos.
Redes sociales, un nuevo frente de batalla
Los operadores ilegales usan cada vez más las redes sociales como canal de marketing, lo que complica la tarea de combatirlos. Groothuizen afirmó que las autoridades neerlandesas están exigiendo responsabilidades a las grandes compañías tecnológicas ante la presencia de publicidad de operadores ilegales en las principales plataformas sociales.
La KSA reconoce que necesita el apoyo de otras jurisdicciones y organismos reguladores para enfrentar a estos operadores. Para Groothuizen, resulta insuficiente confiar únicamente en un mercado nacional regulado y en la actuación de una autoridad local frente a una actividad que funciona de manera transfronteriza. Por ello, considera que Europa debe impulsar la cooperación de las grandes plataformas tecnológicas en la lucha contra los operadores ilegales.
Un llamado a una respuesta internacional
El presidente de la Kansspelautoriteit compara la situación actual con una batalla desigual. Según sus palabras, hoy se combate una red global de organizaciones criminales con agentes de policía comunitarios especializados, cuando en realidad haría falta desplegar un servicio de investigación internacional.
El mensaje de Groothuizen deja clara la postura de Países Bajos: sin una alianza europea sólida, ningún regulador nacional podrá contener por sí solo el avance del juego ilegal.










































