Durante los últimos años, el entretenimiento online se ha convertido en uno de los modos principales del esparcimiento. Esta tendencia se ha exacerbado en los últimos tiempos, con las sucesivas medidas estrictas de distanciamiento social y aislamiento preventivo. Hoy en día, en plena contienda con el COVID-19, los recursos digitales son unos de los únicos modos de escapar del tedio.
Entre las principales atracciones de la web se encuentran los casinos online. Se trata de portales donde se puede apostar por dinero real en todos los juegos de azar tradicionales. Estos operadores están controlados por autoridades estatales, así como por organismos privados. Con el cierre de la mayoría de los bingos, casinos y salas de apuestas de Argentina, la modalidad online parece ser la única alternativa para los entusiastas del juego.
Reglamentación de los casinos online
Los operadores de juego deben presentar licencias para ofrecer sus servicios en el país. Esta es la manera de reconocer las plataformas seguras de las que esconden potenciales fraudes. Las licencias son de dos tipos: nacionales y extranjeras. Las primeras dependen de los gobiernos provinciales argentinos, ya que en el país no hay una ley nacional de juego. Así pues, los institutos de loterías de cada jurisdicción tienen la potestad de controlar los operadores en línea.
Por el momento, solo algunas provincias del país han emitido certificados para casinos online. Luego están las licencias de las autoridades internacionales, que son de índole privada y forman parte de la industria del juego online. Sus sellos son garantía de que las plataformas cumplen con tres requisitos: cuidan de los datos personales de los usuarios, dan garantías de la transparencia de los juegos cumplen con el protocolo de juego seguro para prevenir la ludopatía.
Las salas de juego, con las puertas cerradas
Si bien las nuevas restricciones han pronunciado el confinamiento, las salas de juego ubicadas las zonas de altos contagios están cerradas desde el 8 de abril. Esta improductividad forzada hace que el sector presente pérdidas, que se suman a las del año anterior, en el que se vio una caída marcada a causa de la pandemia. Por eso es que los representantes de la industria se han mostrado molestos por las medidas del gobierno. No obstante, con el crecimiento de los casos y las dificultades en el sistema sanitario, se ha vuelto imperioso desarrollar políticas que prioricen la salud pública.
En ese sentido, lejos de frenar el desarrollo del sector del juego, el gobierno ha acelerado las negociaciones con los casinos online para habilitar su funcionamiento, a través de las entidades provinciales pertinentes. Además, las restricciones actuales no alcanzan de manera específica a los bingos y casinos, sino que abarcan todo el espectro de la actividad económica.











































