La Autoridad de Comunicaciones y Medios de Australia (ACMA) prohibió el acceso a la plataforma de predicciones Polymarket y a otros tres operadores —Slot Mafia, Top Aussie Pokies y Spinanga— y ordenó a los proveedores de internet del país que bloquearan esos sitios. El regulador publicó la lista el 13 de agosto de 2025 y señaló que, con esta medida, ya se habían bloqueado 1.296 sitios de juegos de azar ilegales desde 2019.
Polymarket bajo investigación por apuestas en elecciones
Polymarket, que combinaba mercados de predicción con instrumentos basados en criptomonedas y ofrecía apuestas sobre eventos como elecciones y deportes, fue objeto de especial atención tras una investigación periodística que halló pagos a personas influyentes para promocionar apuestas vinculadas a la elección federal australiana de 2025. Esas prácticas motivaron la investigación previa del regulador y se consideraron una forma de “apuntar” ilegalmente a usuarios australianos.
ACMA aplica leyes para cerrar sitios fuera del marco legal
Las pesquisas detectaron que los productos ofrecidos por Polymarket y los otros tres operadores infringían la Ley de Juegos de Azar Interactivos de 2001, por lo que la ACMA aplicó el mecanismo previsto en la Ley de Telecomunicaciones de 1997 para pedir el bloqueo a los proveedores de servicios. La decisión formalizó una respuesta regulatoria más amplia contra servicios que operaban fuera del marco legal australiano.
Polymarket busca legalizarse en Estados Unidos con compra de QCEX
Paralelamente, Polymarket había avanzado en una estrategia opuesta en Estados Unidos: la compañía compró una bolsa y cámara de compensación autorizada por la CFTC (QCEX) en un acuerdo por 112 millones de dólares, una operación que la preparó para reingresar al mercado estadounidense bajo supervisión regulatoria. Ese movimiento subrayó la dicotomía entre operadores que buscan legalizarse mediante adquisiciones reguladas y aquellos que continuaban operando en zonas grises.
Prohibición en Australia alerta a la industria regional
La prohibición en Australia tuvo implicaciones claras para la industria regional: evidenció que los reguladores intensificaron la vigilancia sobre las plataformas híbridas cripto-apuestas y sobre el uso de marketing de influencers; puso en relieve la necesidad de controles publicitarios más estrictos y de cumplimiento transfronterizo; y reforzó la presión para que operadores y afiliados ajustaran sus prácticas si aspiraban a operar legalmente en mercados regulados. Estas lecciones resultaron relevantes para operadores y reguladores de la región que observaban cómo se cerraban vías de acceso al público cuando no se cumplían las normas.











































