En Canarias, la Comunidad Autónoma de Canarias ha aprobado en su Boletín Oficial una reforma significativa de la Ley 8/2010 que introduce cambios significativos en materia de protección y ordenamiento del sector.
Los cambios introducidos buscan reforzar la defensa de colectivos vulnerables y ordenar de manera más estricta la ubicación de establecimientos de juego.
El punto que más debate ha generado es la prohibición a las personas con discapacidad de utilizar máquinas recreativas con premio y de azar, así como de participar en apuestas y otros juegos regulados por la norma. Esta medida ha sido presentada como un mecanismo de protección, aunque también ha suscitado críticas desde algunos sectores que consideran que podría resultar discriminatoria si no se acompaña de un análisis individualizado de las capacidades de cada persona.
Protección reforzada para los menores
Uno de los ejes principales de la reforma es la protección de los menores de edad. La ley determina que no podrán instalarse establecimientos de juego en zonas de influencia cercanas a centros educativos o a instalaciones destinadas a la atención permanente de menores.
De esta manera, tanto los salones recreativos como los salones de juego y apuestas quedarán sujetos a una distancia mínima de 200 metros en línea recta desde cualquier puerta de acceso de colegios u otros centros similares. La restricción alcanza también a bares, cafeterías o negocios que, sin ser locales de juego, posean máquinas recreativas con premio en su interior, siempre que estén situados dentro de ese radio.
La norma establece una excepción en los centros comerciales: si los salones de juego no cuentan con acceso directo a la vía pública, la distancia podrá reducirse a 75 metros dentro de la misma planta.
Reordenación del mapa del juego en Canarias
Las distancias mínimas también aplican entre locales de juego. A partir de ahora, no se permitirá la instalación de un nuevo salón recreativo o de apuestas si ya existe otro a menos de 200 metros. Con esta disposición, el Gobierno regional busca evitar la concentración de locales en determinadas zonas urbanas y frenar la proliferación de salas en barrios residenciales.
Sin embargo, la normativa no afectará de manera retroactiva. Los establecimientos con licencias vigentes podrán seguir funcionando, y también se garantiza la renovación de sus permisos, siempre que cumplan con las condiciones previamente establecidas.
Un marco que se conecta con Europa
Los cambios en Canarias se enmarcan dentro de un contexto más amplio de regulación del juego en España y Europa. A nivel nacional, a partir de agosto de 2025 entrará en vigor el European Accessibility Act (EAA), una directiva europea que obliga a los operadores de juego online a garantizar accesibilidad digital para personas con discapacidad.
La paradoja es evidente: mientras la normativa comunitaria promueve la inclusión digital, la ley canaria impone restricciones presenciales a las personas con discapacidad. Esto abre un debate sobre la coherencia de las regulaciones y la necesidad de encontrar un equilibrio entre protección y accesibilidad.
Implicaciones para el sector
La industria del juego en Canarias tendrá que adaptarse a un marco mucho más exigente. La limitación de zonas de instalación, el refuerzo de la protección de menores y las nuevas restricciones a ciertos colectivos impactarán en la planificación de negocios, en la inversión inmobiliaria y en la relación con la comunidad local.
Por otro lado, la presión regulatoria se alinea con una tendencia más amplia en Europa: endurecer las normativas de juego para proteger a los sectores más vulnerables y evitar la exposición temprana de menores.
Un futuro con más regulación
Con esta reforma, Canarias marca un punto de inflexión en el mapa regulatorio del juego en España. La combinación de restricciones presenciales y la adaptación a normativas europeas de accesibilidad digital anticipan un futuro en el que los operadores deberán reforzar no solo sus protocolos de cumplimiento, sino también sus estrategias de responsabilidad social.
El debate seguirá abierto: ¿hasta dónde llega la protección y dónde comienza la exclusión? Canarias ya ha dado su respuesta, y el sector deberá ajustarse a esta nueva realidad.











































