Las fuerzas del orden de Brasil, en colaboración con la Secretaría de Premios y Apuestas (SPA) del Ministerio de Hacienda, han lanzado una ofensiva nacional sin precedentes contra las apuestas online no autorizadas. La Policía Civil de varios estados realizó operativos simultáneos para desmantelar redes ilegales, detener a operadores vinculados con plataformas sin licencia y confiscar evidencias financieras relacionadas con transacciones ilícitas.
Parte de la estrategia incluyó la detección de estructuras que operaban bajo fachada de empresas tecnológicas o de entretenimiento, utilizando intermediarios financieros y sistemas como el Pix, el método de pago instantáneo más popular del país, para canalizar los depósitos de los usuarios. Las investigaciones señalan que muchos de estos fondos eran desviados hacia plataformas offshore, sin ningún control tributario ni de protección al usuario.
Influencers y redes sociales en el centro del esquema
Uno de los aspectos más delicados de la operación fue el uso intensivo de influencers, especialmente figuras del ámbito musical, deportivo y del entretenimiento, que promovían sitios de apuestas ilegales entre millones de seguidores. Estas promociones a menudo incluían promesas de “dinero fácil” y ganancias garantizadas, sin advertencias sobre los riesgos o la legalidad de las plataformas.
En algunos casos, las campañas incluían transmisiones en vivo mostrando apuestas realizadas en tiempo real, usando códigos promocionales exclusivos y premiando a los seguidores que replicaban la conducta. El uso de redes sociales como canal de captación es uno de los factores que más preocupa a la SPA y ha motivado un seguimiento especial a este tipo de figuras públicas, que podrían enfrentar sanciones por fomentar el juego ilegal.
El bloqueo masivo de dominios: cifras récord
Como parte del operativo, la SPA ordenó el bloqueo de más de 11.500 dominios web que ofrecían servicios de apuestas sin licencia. Solo entre octubre de 2024 y enero de 2025, se emitieron más de 9.600 órdenes de bloqueo, y en los meses siguientes se sumaron más de 1.800 sitios adicionales. Estas acciones fueron ejecutadas por la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel), que tiene la autoridad para inhabilitar sitios que operan al margen de la ley.
Además del bloqueo de acceso a los sitios, se cursaron solicitudes a plataformas como Google y Meta para retirar publicidad vinculada a estas casas de apuestas, especialmente en motores de búsqueda, YouTube, Facebook e Instagram. Las autoridades también alertaron sobre el uso de estrategias agresivas de marketing que incluían la segmentación por edad y ubicación, con campañas orientadas a jóvenes y poblaciones vulnerables.
La nueva ley de apuestas en Brasil y su impacto
El marco regulatorio vigente desde el 1 de enero de 2025 establece condiciones estrictas para operar legalmente en el país. Los operadores deben abonar una tasa de concesión de 30 millones de reales, cumplir con requisitos técnicos, financieros y de transparencia, y estar debidamente registrados ante la SPA. Al cierre del primer trimestre, entre 70 y 150 empresas habían solicitado o recibido licencias provisionales.
Esta ley busca reducir el mercado ilegal, que se estima llegó a representar el 60% del total de las apuestas online en el país. También establece mecanismos de protección al consumidor, como programas de autoexclusión, control de publicidad responsable y la posibilidad de limitar depósitos mensuales.
Bancos y fintech bajo supervisión
Otro componente clave en esta cruzada es el rol de las instituciones financieras. La SPA notificó a 33 entidades, entre bancos y fintechs, por facilitar pagos y transacciones hacia plataformas ilegales. Las sanciones previstas por incumplimientos podrían alcanzar hasta 2.000 millones de reales.
Perspectivas futuras: regulación, control y responsabilidad
El Gobierno ha señalado que el endurecimiento de las medidas no tiene como único fin el control fiscal, sino también la protección de los ciudadanos ante prácticas abusivas, fraude y ludopatía. Una futura consulta pública, prevista para el segundo semestre de 2025, definirá nuevos parámetros sobre la publicidad de apuestas, estándares de certificación técnica y sistemas de exclusión voluntaria.
Se espera que los esfuerzos regulatorios se profundicen, combinando acciones policiales, tecnológicas y educativas. Al mismo tiempo, se evalúa la creación de un observatorio nacional para monitorear el comportamiento del mercado online y promover buenas prácticas.











































