La proliferación de las apuestas deportivas en Estados Unidos ha traído consigo una serie de desafíos éticos, y Nueva Jersey, uno de los pioneros en regular este mercado, ahora se enfrenta a uno particularmente sensible: la protección de los atletas universitarios.
Un nuevo proyecto de ley aprobado por unanimidad en el comité del Senado de Nueva Jersey propone prohibir las apuestas de tipo “prop” relacionadas con el rendimiento individual de estudiantes-atletas. Estas apuestas, que van desde cuántos puntos anotará un jugador hasta si atrapará un determinado número de pases, han sido señaladas como una fuente directa de presión psicológica y acoso.
La protección del estudiante por encima del espectáculo
Según sus impulsores, la propuesta nace de la preocupación por el creciente número de mensajes abusivos que reciben los atletas universitarios en redes sociales cuando no cumplen las expectativas de quienes han apostado por ellos. En muchos casos, estos jugadores no reciben compensación económica, están aún en etapa formativa y no cuentan con el respaldo mediático o legal que tiene un deportista profesional.
El objetivo del proyecto es eliminar la posibilidad de que el rendimiento individual de un joven sea explotado por mercados de apuestas que generan ingresos marginales pero impactos significativos en la salud mental de los jugadores.
Una tendencia que gana fuerza en Estados Unidos
Con esta propuesta, Nueva Jersey se sumaría a una lista creciente de estados que ya han restringido este tipo de apuestas, incluyendo Ohio, Maryland y Louisiana. Aunque algunos operadores argumentan que el veto podría empujar a los apostadores al mercado no regulado, los legisladores afirman que el daño potencial justifica el ajuste normativo.
Cabe señalar que las apuestas sobre jugadores universitarios representan una porción muy pequeña del volumen total de apuestas deportivas, por lo que el impacto económico para la industria sería limitado, mientras que el impacto positivo en la integridad deportiva podría ser considerable.
¿Qué sigue para el proyecto?
Tras ser aprobado en comité, el proyecto de ley continuará su trámite legislativo en el Senado estatal. Si avanza con éxito, requerirá la firma del gobernador para convertirse en ley.
En paralelo, la NCAA ha exhortado a más estados a adoptar medidas similares, tras un incremento del 23% en los casos de acoso hacia atletas durante torneos recientes. La presión institucional y social podría acelerar la implementación de políticas más protectoras a nivel nacional.











































