Por primera vez, Brasil cuenta con un mercado de apuestas completamente regulado, con 67 empresas autorizadas y más de 130 marcas operando en el país.
André Gelfi, director-presidente del Instituto Brasileño de Juego Responsable (IBJR), anticipa que este panorama cambiará drásticamente en los próximos años, con una reducción del número de operadores a unas 30 empresas debido a fusiones, adquisiciones y el fortalecimiento de las normativas.
De acuerdo con Gelfi, el mercado actual es insostenible, ya que gran parte de las ganancias se concentra en tres o cuatro compañías, mientras que el resto apenas obtiene una mínima porción de la participación del sector.
Las apuestas y la responsabilidad social
El IBJR, que representa alrededor del 75% del mercado de apuestas en Brasil, destaca la importancia de operar de manera responsable.
Una de las principales preocupaciones es el uso de influencers para promocionar el juego, ya que, según Gelfi, algunos mensajes transmiten ideas erróneas como asociar el éxito financiero con las apuestas.
Para combatir esto, el instituto cuenta con un Código de Conducta que regula la publicidad y prohíbe contratar influencers con audiencias mayoritariamente menores de edad. Además, enfatiza que las apuestas deben ser vistas como entretenimiento y no como una forma de ingreso económico.
En este sentido, Gelfi apoya la posible prohibición gubernamental de permitir que los beneficiarios de programas sociales, como Bolsa Familia, participen en apuestas.
Los desafíos del mercado informal
Un mercado regulado no solo busca generar ingresos fiscales, sino también combatir la informalidad. Para Gelfi, erradicar las plataformas ilegales es fundamental para garantizar la competencia justa y proteger al consumidor.
Se espera que las autoridades resuelvan el 70% de este problema en los próximos seis meses, enfocándose primero en las grandes empresas no autorizadas. Sin embargo, advierte que rastrear a las plataformas más pequeñas será un desafío mayor.
El futuro del sector
El sector enfrentará un período de ajustes, marcado por una menor rentabilidad debido a la carga fiscal del 23% y la necesidad de invertir en estructuras locales. Esto también influirá en el costo de los patrocinios deportivos, que podrían reducirse, ya que actualmente superan los precios de otros mercados globales más maduros.
A pesar de estas dificultades iniciales, Gelfi considera que el mercado tiene potencial para duplicar su participación en el PIB brasileño, alcanzando niveles similares a los de países como España, pero siempre bajo un enfoque responsable y sostenible.
Las lecciones internacionales y la adaptación local
Brasil puede aprender de mercados internacionales maduros en términos de límites de las apuestas, la publicidad responsable y la protección al consumidor. Sin embargo, el país también lidera en innovaciones, como el uso del reconocimiento facial para reforzar la seguridad.
Estas acciones refuerzan la credibilidad del sector regulado, tanto a nivel local como internacional, objetivo clave del IBJR para garantizar un mercado saludable y competitivo.
Conexión clave entre regulación y sostenibilidad
La regulación del mercado brasileño marca un hito histórico, ya que aporta seguridad jurídica, genera ingresos fiscales y protege a los consumidores.
Gelfi subraya que separar «el trigo de la paja» es esencial para asegurar la sostenibilidad del sector y consolidar la confianza de los jugadores y operadores en el sistema.
Este enfoque no solo beneficia a Brasil, sino que también posiciona al país como un ejemplo de buenas prácticas en la región.











































