El estado de California dio un paso decisivo en la regulación del juego al prohibir completamente los sorteos. El gobernador Gavin Newsom confirmó el sábado 11 de octubre la firma del Proyecto de Ley 831 de la Asamblea, conocido como AB 831, convirtiendo a California en el séptimo estado estadounidense en implementar esta restricción. Esta medida representa el retroceso legislativo más significativo contra este sector desde que el tema captó la atención pública a finales de 2024.
La nueva legislación no se limita únicamente a los operadores directos de plataformas de sorteo. El texto legal extiende las penalizaciones a proveedores de servicios, afiliados y socios comerciales que respalden este tipo de operaciones. Esta amplitud en el alcance demuestra la intención del legislador californiano de desmantelar completamente el ecosistema de sorteos en su territorio.
El proceso legislativo en California fue unánime
El AB 831 avanzó por todas las etapas del proceso legislativo sin registrar un solo voto en contra. Esta unanimidad resulta poco común en la política californiana y refleja el consenso alcanzado en torno a esta medida restrictiva dentro de la Asamblea Legislativa estatal.
La aprobación sin oposición contrasta con el intenso debate público que precedió a la votación, evidenciando que los argumentos presentados por los defensores de la prohibición lograron permear efectivamente en todo el espectro político del estado más poblado de Estados Unidos.
Las tribus de California lideraron la campaña contra los sorteos
Detrás de la exitosa campaña para eliminar los sorteos se encuentran las influyentes tribus de jugadores del estado. Estas organizaciones, percibían los sorteos como una amenaza directa a su modelo de negocio establecido.
Víctor Rocha, presidente de la conferencia de la Asociación de Juegos de la India, emergió como figura protagónica en la ofensiva contra los sorteos en California. Su liderazgo resultó instrumental para articular una coalición capaz de impulsar la prohibición a través del complejo entramado legislativo californiano.
En las etapas finales, varias tribus intentaron defender el modelo de sorteos. Entre estas comunidades se encontraban la Nación Kletsel Dehe Wintun, la Ranchería Sherwood Valley de los Indios Pomo, la Tribu Indígena Mechoopda de la Ranchería Chico y la Ranchería Big Lagoon. Sin embargo, sus esfuerzos no lograron revertir la decisión en California.
La industria de sorteos se reorganiza
El fracaso de los esfuerzos de cabildeo en California provocó un reordenamiento estratégico en la industria. La SPGA, uno de los dos principales organismos comerciales del sector, decidió fusionarse con la SGLA para presentar un frente unificado en defensa del modelo de juego de doble moneda en Estados Unidos.
Jeff Duncan, director ejecutivo de SGLA, expresó su decepción tras la firma de la ley en California. Duncan señaló que votantes, jugadores, múltiples tribus de California y operadores habían dejado clara su posición contra una prohibición de esta forma de entretenimiento.
El ejecutivo caracterizó la decisión del gobernador de California como un camino fácil y miope que favorece los esfuerzos anticompetitivos de las tribus más poderosas, afirmando que la medida da la espalda a la elección del consumidor, la innovación y las ganancias económicas potenciales para California.
California es el séptimo estado en prohibir sorteos en Estados Unidos
Con la firma de la prohibición en California, siete estados estadounidenses mantienen ahora restricciones activas contra los sorteos: Washington, Idaho, Montana, Michigan, Nueva Jersey, Connecticut, Delaware y California. La decisión, dado su peso demográfico y económico como el estado más poblado de la Unión, establece un precedente significativo.
El movimiento restrictivo continúa expandiéndose, con tres proyectos de ley adicionales en tramitación en Ohio, Nevada y Montana. Este panorama sugiere que el modelo de negocio de los sorteos enfrenta un desafío existencial en múltiples jurisdicciones simultáneamente.
El futuro de los sorteos
El mes pasado, los analistas de la firma financiera Macquarie publicaron un informe argumentando que la tendencia regulatoria se había vuelto claramente desfavorable para el sector de sorteos. Los crecientes obstáculos regulatorios en múltiples estados, incluyendo la reciente prohibición en California, han intensificado la especulación sobre la necesidad de cambios fundamentales en el modelo de negocios.
El futuro de los sorteos en Estados Unidos permanece incierto. La prohibición marca potencialmente el comienzo de una nueva era para el juego en línea en Estados Unidos, donde los modelos tradicionales regulados podrían consolidar su posición frente a alternativas más novedosas como los sorteos.
Para los operadores que continúan en el mercado estadounidense, el panorama exige una constante vigilancia regulatoria y capacidad de adaptación rápida. Las estrategias de diversificación geográfica y de producto se vuelven imperativas para mitigar los riesgos asociados con este entorno regulatorio fragmentado y cambiante.











































