El tenis es uno de los deportes más populares en cuanto a apuestas se refiere, solo superado por el fútbol debido a la gran cantidad de variables que pueden ser objeto de apuestas, como puntos, juegos, sets, entre otros. A pesar de la importante contribución de los jugadores a este ecosistema, Djokovic resalta que estos reciben una fracción mínima de las ganancias.
«Hay una cosa muy ilógica para mí en este asunto y es que no nos hemos movido del sitio en los últimos 20 años. Por la integridad del deporte, a los tenistas no se nos permite ponernos logos de casas de apuestas en nuestra ropa cuando jugamos, mientras que a los torneos se les permite tener casas de apuestas como patrocinadores principales», expresó Djokovic en un video compartido por la PTPA (Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis).
Djokovic aboga para que los tenistas también se beneficien de estos patrocinios, permitiendo llevar publicidad de casas de apuestas, o al menos, recibir una porción justa de los ingresos generados. Además, señala que parte de las ganancias de las apuestas se destina a la pensión de los tenistas, pero insiste en que esto no es suficiente dada la enorme influencia que ejercen los jugadores en este ámbito.
«Las casas de apuestas están ganando cientos de millones de dólares, tal vez miles de millones, y muchas partes interesadas en el ecosistema del tenis también se están beneficiando a través de esos acuerdos. Pero a los tenistas les llegan las migajas o casi nada», ha criticado Djokovic.
Aunque el reglamento de la ATP permite a los torneos tener casas de apuestas como patrocinadores principales, actualmente, los tenistas están prohibidos de llevar publicidad relacionada con apuestas. Sin embargo, las declaraciones de Djokovic y la presión de la PTPA podrían propiciar un cambio en esta normativa.
Djokovic ha resaltado que, si bien una parte de las ganancias de las apuestas se destina a la pensión de los tenistas, estos solo son elegibles para recibirla a partir de los 50-55 años, lo que subraya la limitada repercusión directa de las apuestas en los ingresos de los tenistas en activo.











































