El Proyecto de Ley de Modificación de la Ley del Juego, aprobado en febrero, se encuentra en tramitación, lo que ha llevado a la ampliación de la suspensión de licencias hasta el 1 de enero de 2025 o hasta que entre en vigor la nueva ley.
Una vez implementada, se llevarán a cabo «modificaciones normativas importantes», incluyendo la regulación de la actividad publicitaria, patrocinio y promoción del juego y las apuestas, así como cambios en los Reglamentos de Casinos, Salas de Bingo, establecimientos de Apuestas, Salones de Juego y Máquinas de Juego.
El control adecuado de la actividad será fundamental, y para ello, se ha firmado un nuevo Convenio de inspección administrativa entre la Secretaría de Estado de Seguridad – Dirección General de la Policía – y la Administración de la Comunidad. Antes de que termine el año, se aprobará un Decreto sobre la composición y funcionamiento de la Comisión de Juegos y Apuestas de Castilla y León, que incluirá el subsector de las Apuestas. Además, se planea implementar un Reglamento que regule las rifas, tómbolas y combinaciones aleatorias en 2024.
En lo que respecta a la protección de grupos vulnerables, la Administración tiene previsto la creación de un entorno web que permita a los establecimientos implementar sistemas técnicos avanzados de control de acceso al local, como el reconocimiento biométrico o por huella digital, que se conectarán con el registro de prohibidos. Esta medida busca garantizar un entorno seguro y responsable para quienes participan en actividades de juego en la comunidad.
En resumen, Castilla y León se embarca en una modernización de su regulación de juegos de azar con un fuerte énfasis en la seguridad, la protección de los vulnerables y la adaptación a las necesidades cambiantes de la industria del juego.











































