Durante las sesiones legislativas de 2025, el panorama del juego en Estados Unidos estará marcado por iniciativas presentadas en Carolina del Sur y Texas, mientras que en Michigan y Ohio, los esfuerzos recientes no tendrán continuidad.
Propuestas de apuestas mutuas y deportivas en Carolina del Sur
La primera, HJR 3353, busca una enmienda constitucional para permitir apuestas mutuas en persona, apuestas deportivas legales y juegos de casino, como máquinas tragamonedas y juegos de dados. Si se aprueba, los ingresos se destinarán al mantenimiento y desarrollo de infraestructura vial.
La segunda, HB 3625, está orientada a legalizar las apuestas deportivas digitales, limitando las plataformas a ocho y estableciendo un impuesto del 12,5% sobre los ingresos brutos del juego. Además, requeriría que los operadores estén activos en al menos cinco jurisdicciones de Estados Unidos, lo que restringiría el acceso de nuevos actores al mercado.
Texas enfrenta retos en la legalización de juegos de azar
En Texas, el panorama es ambicioso, pero enfrenta grandes retos. La senadora demócrata Carol Alvarado presentó la SJR 16, que propone una enmienda constitucional para legalizar los juegos de azar en complejos turísticos, incluir apuestas deportivas legales y crear una comisión estatal de juegos de azar.
Este proyecto contempla la apertura de siete casinos en destinos turísticos estratégicos, como Dallas-Fort Worth, Houston y otras áreas metropolitanas. Además, establecería un impuesto del 15% sobre los ingresos de los casinos. Sin embargo, persisten dudas sobre cómo se manejarían las apuestas deportivas, ya que no se especifican tasas impositivas ni si se permitirían apuestas digitales.
Aunque la propuesta busca impulsar el desarrollo económico y la creación de empleos, enfrenta oposición política, especialmente por la postura del vicegobernador Dan Patrick, quien ha expresado su rechazo sin mayoría republicana.
Proyectos de juego en Michigan y Ohio sin continuidad en 2025
Por otro lado, en Michigan y Ohio, los proyectos relacionados con el juego que se presentaron este año, no se trasladarán a las sesiones de 2025.
En Michigan, los intentos por aumentar los impuestos sobre apuestas y juegos en línea no prosperaron. En Ohio, el proyecto de ley SB 312, que habría permitido juegos online, y la propuesta para reducir los impuestos a las apuestas deportivas tampoco lograron avanzar.
Así, mientras Carolina del Sur y Texas buscan abrir nuevas puertas en la industria, las barreras políticas y regulatorias podrían definir el destino de estas iniciativas en 2025.
Esto refleja el potencial de nuevos mercados y desafíos regulatorios, mostrando cómo las jurisdicciones intentan aprovechar el crecimiento económico asociado con los juegos de azar legales.











































