Los casinos de la Región Administrativa Especial de Macao ya han recibido la autorización para reanudar las operaciones y lo están haciendo con las medidas de salud y la vigilancia del distanciamiento social desde el 20 de febrero. Asimismo, el Gobierno ha afirmado que todos los terrenos del casino han pasado por un proceso de limpieza y saneamiento supervisado por la Oficina de Salud y la Oficina de Inspección y Coordinación de Juegos (DICJ, por sus siglas en portugués).
La seguridad sanitaria sigue siendo una de las principales prioridades para cada rincón del país; por eso, las autoridades han mandado que, después de la reapertura, solo se abra la mitad de las mesas de cada casino, los empleados y clientes porten las mascarillas en todo momento y que se midan la temperatura corporal al ingresar. En cuanto a las personas con fiebre o tos, se ha determinado su exclusión de las zonas abiertas. También han recomendado a los vendedores reducir la capacidad de sus locales a la mitad, especialmente en sitios con una larga duración, como en una sala de película. Para salvaguardar aún más la salud pública, los técnicos de la Oficina de Salud están inspeccionando regularmente la conformidad de estas reglas en los establecimientos comerciales.

Pérdidas
Las medidas de control sanitario y las restricciones de los viajes impuestos por la misma región y por los gobiernos externos han calado en los ingresos de los casinos de Macao. A pesar de que el rubro, en comparación con otras partes del mundo, solo cerró 14 días del mes de febrero, las cifras no son las mejores. Según, el último resultado mensual de la DICJ, el mercado de Macao acumula una disminución del 60 % en lo que va del 2020; es decir, solo ha generado 3900 millones de dólares en contraste con los 9540 millones de dólares producidos durante el primer trimestre del año anterior.
De la misma manera, la agencia Reuters ha calculado que los operadores internacionales como Wynn Macau, Sands China, MGM China, Melco Resorts, SJM Holdings y Galaxy Entertainment perdieron entre 1.5 millones y 4 millones de dólares diarios para mantener funcionando sus propiedades. En ese sentido, el Gobierno ha reducido en 50% el pronóstico bruto de juego de Macao para el 2020; esto es 16 000 millones de dólares. Y es que, con la disminución del turismo, hay fuerte descenso en el número de visitantes diarios, lo que significa una reducción en la cantidad de jugadores también.

Visitas
Tres días después de la apertura de los casinos, el 23 de febrero, las autoridades de Macao ordenaron implementar una cuarentena obligatoria de 14 días para los turistas que llagaban de China continental, Hong Kong y Taiwán. Esta disposición refuerza a las limitaciones que ya había para la entrada de los visitantes extranjeros y de los trabajadores no residentes. Más aun con una decisión similar que adoptaron los representantes de la provincia peninsular vecina de la ciudad de Guangdong, quienes también impusieron un requisito de aislamiento forzoso de 14 días para las personas que llegaban desde Macao y Hong Kong.
Como se conoce, estas medidas fueron impuestas a favor de la conservación de la salud ante la propagación del COVID-19. Sin embargo, no deja de tener un efecto negativo sobre la industria del juego, ya que el 80 % de los ingresos totales de dicha región — el único territorio chino donde es legal el juego— proviene de este sector. En ese sentido, este campo, sin personas que lo muevan, está cayendo. Así, solo 250 000 visitantes llegaron a Macao el mes siguiente a su reinicio. Lo que se traduce en una caída del 92 % del volumen mensual de turistas respecto al 2019.

Provisiones
Pese al mal momento que están pasando los operadores de la industria, analistas de JP Morgan Securities (Asia Pacífico) aseguran que las empresas de casinos de la zona tienen suficiente liquidez financiera para sobrevivir con ingresos igual a cero durante años. Por ejemplo, mencionan que Galaxy Entertainment Group tiene una solvente reserva monetaria para sobrevivir hasta seis años sin recuperar sus ingresos brutos. Asimismo, SJM Holdings puede subsistir durante, aproximadamente, cuatro años sin entradas; mientras que Sands China, Wynn Macau y Melco Resorts and Entertainment tienen cerca de dos años. Por su parte, MGM China puede, más de un año con el panorama actual. Por otro lado, las compañías de Macao han lidiado con problemas de salud anteriormente, y aunque esos problemas presentan perjuicios a corto plazo, los datos históricos indican que las visitas se recuperaron en unos pocos meses.
Medidas de impulso
Con el turismo, y su aporte directo en la industria del juego, como uno de los pilares clave de Macao, el gobierno ha implementado una serie de políticas para ayudar a revitalizar la economía afectada por el virus. Entre los planes implementados está la desgravación fiscal para residentes y empresas, como una exención de seis meses sobre el impuesto turístico del 5 % pagado por restaurantes, hoteles, bares y gimnasios, así como un descuento en el impuesto sobre la renta personal pagado por residentes para el 2018.
Del mismo modo, el 9 de abril, Lei Wai Nong, el secretario de Economía y Finanzas de Macao anunció que se asignará un fondo de ayuda económica de 10 000 millones de patacas (1300 millones de dólares) para empresas y particulares. No obstante, como el centro de casinos más grande del mundo, atraer a más visitantes de la Gran China puede ayudar a impulsar el crecimiento económico local y nacional. Para ello, es crucial que Macao cancele sus restricciones de viaje contra los ciudadanos del resto del país a medida en que los casinos y otros negocios apliquen estrictas políticas preventivas para el COVID-19, como controles de temperatura, que requieren máscaras faciales, desinfectantes para las manos, entre otros.











































