Francia entró en su segunda cuarentena el 30 de octubre, la cual estaba prevista que durara hasta el 1 de diciembre, y solo se permitió que permanecieran abiertas las tiendas básicas y esenciales. Los casinos, las casas de apuestas y las salas de bingo, así como otras instalaciones de ocio, permanecieron cerradas.
Casinos de France, el sindicato del sector en el país, anunció que los establecimientos podrán volver a abrir a partir del 15 de diciembre. La organización describió la reapertura de los casinos como esencial para el bienestar de los ciudadanos locales, así como para la actividad económica en varias de las ciudades del territorio.
El juego fue una de las primeras industrias en implementar un estricto protocolo de salud cuando los establecimientos reabrieron en junio, luego del primer período de cuarentena del país. Desde entonces, se han adoptado medidas que incluyen el uso de máscaras faciales, barreras físicas y desinfección frecuente.
“Hoy, los casinos están listos para ir aún más lejos en la protección de clientes y colaboradores. La reapertura verá la implementación de límites más estrictos en la capacidad de los lugares, mientras que el registro obligatorio de los clientes permitirá una trazabilidad completa en cumplimiento con el GDPR”, expresaron desde el sindicato.
También se ha sugerido que los casinos aumentarán la frecuencia de desinfección, promoverán herramientas digitales como la aplicación móvil de rastreo de contactos, “TousAntiCovid”, y tomarán la temperatura de los clientes al ingresar.
Casinos de France señaló el impacto económico del sector, afirmando que la industria de los casinos representa 15 000 empleos directos, 45 000 indirectos y genera 1400 millones de euros al año en impuestos, incluidos 400 millones de euros para las comunidades locales.











































