En Brasil, los llamados “cambistas de bets” son intermediarios que operan fuera del marco legal, facilitando apuestas en plataformas no autorizadas. Utilizan redes sociales como Facebook e Instagram para promocionar sus servicios, atrayendo a apostadores con promesas de mayores ganancias y bonos de bienvenida, prácticas prohibidas por la legislación vigente.
Estos intermediarios permiten que menores de edad participen en apuestas deportivas, eludiendo los controles de edad y verificación de identidad mediante grupos en aplicaciones de mensajería como WhatsApp y Telegram.
Impacto económico y social
El mercado ilegal de apuestas deportivas en Brasil mueve cifras significativas. Se estima que, en los primeros dos meses de 2025, las apuestas ilegales generaron más de 60 millones de dólares estadounidenses. Esta economía clandestina no solo evade impuestos, sino que también expone a los apostadores a riesgos como fraudes y falta de protección de datos personales.
Respuesta gubernamental y desafíos regulatorios
El gobierno brasileño ha implementado medidas para combatir el mercado ilegal de apuestas, incluyendo la suspensión de publicidad dirigida a menores y la imposición de multas a empresas que incumplan las regulaciones. Sin embargo, la proliferación de “cambistas de bets” y la facilidad de acceso a plataformas ilegales a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería presentan desafíos significativos para la aplicación efectiva de estas medidas.
La existencia y operación de los “cambistas de bets” en Brasil destaca las dificultades en la regulación del mercado de apuestas deportivas, especialmente en la protección de menores y la prevención de actividades ilegales. Una estrategia integral que combine regulación efectiva, educación pública y cooperación entre plataformas digitales y autoridades es esencial para abordar esta problemática.











































