El 22 de febrero de 2026, la Secretaría de la Defensa Nacional de México (Sedena) confirmó en un comunicado oficial la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias «El Mencho», cabecilla del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante un operativo en Tapalpa, Jalisco.
La noticia desencadenó una ola de violencia inmediata en México. Jalisco entró en «código rojo»: se suspendieron clases, transporte público y eventos masivos. Bloqueos de carreteras, incineración de vehículos, tiroteos e incendios se registraron en al menos 15 estados: Jalisco, Michoacán, Colima, Guerrero, Guanajuato, Puebla, Nuevo León, Estado de México, Aguascalientes, Nayarit, Zacatecas, Tamaulipas, Oaxaca, Veracruz y Baja California. Medios locales reportaron afectaciones incluso en el aeropuerto de Puerto Vallarta. La Guardia Nacional y el Ejército desplegaron operativos masivos en la región.
La presidenta Claudia Sheinbaum llamó a la calma: «Debemos mantenernos informados y en calma. En la mayor parte del territorio nacional se desarrollan actividades con plena normalidad.»
Cuando la crisis por El Mencho se negocia en tiempo real
Mientras México procesaba la noticia, en plataformas digitales como Polymarket se abrían los mercados de predicciones sobre lo que podría ocurrir a continuación. En menos de 24 horas, el volumen negociado sobre eventos relacionados con México alcanzó cerca de 3 millones de dólares.
Los mercados de predicción permiten a los usuarios comprar participaciones sobre si un evento ocurrirá o no. En Polymarket, estas participaciones cotizan en centavos de USDC —una criptomoneda estable vinculada al dólar— y se redimen por un dólar completo si el pronóstico acierta, o por cero si falla. Entre las predicciones más activas figuran escenarios como una «operación terrestre anticartel de Estados Unidos» antes del 31 de marzo o del 31 de diciembre de 2026.
La lógica financiera detrás es sencilla: a menor probabilidad implícita, mayor potencial de ganancia. Un usuario que invierta 10 dólares en participaciones a 9 centavos cada una obtiene alrededor de 111 unidades. Si el evento se concreta, recupera 111 dólares brutos, lo que representa una ganancia neta de 101 dólares y un retorno del 1.011%. Si no ocurre, pierde los 10 dólares invertidos.
América Latina aparece en estas plataformas desde inicios de 2026. La intervención militar de Estados Unidos en Venezuela ya generó controversia cuando un mercado quedó sin pagar al ganador ante sospechas de información privilegiada.
Los riesgos detrás de los mercados de predicciones
Estos mercados operan en una zona regulatoria ambigua. La Secretaría de Gobernación de México, a través de la Dirección General de Juegos y Sorteos, regula estrictamente las apuestas deportivas y solo autoriza operadores licenciados. Polymarket, al funcionar sobre blockchain, opera sin aprobación oficial en el país.
El problema no es únicamente legal. Un informe de la Universidad de Columbia de 2025 analizó dos años de registros en cadena y encontró que aproximadamente el 25% del volumen total corresponde a operaciones falsas —conocidas como wash trading—, con picos de manipulación de hasta el 60%. Cerca del 15% de las 1,26 millones de billeteras activas participarían en estas simulaciones, distorsionando artificialmente la percepción de liquidez.
Desde la psicología financiera, estas plataformas explotan sesgos bien documentados. El exceso de confianza lleva a los usuarios a sobrestimar su capacidad de anticipar eventos. La aversión a las pérdidas los impulsa a mantener posiciones perdedoras. Y el comportamiento gregario, amplificado por redes sociales, genera burbujas especulativas: el volumen de Polymarket creció un 25% tras la viralización de memes electorales, según el mismo estudio. Herramientas de inteligencia artificial usadas con fines persuasivos agravan este ciclo.
Una pregunta sin respuesta clara
La crisis en México pone en evidencia una tensión difícil de ignorar: la misma angustia colectiva que genera una tragedia alimenta mercados que especulan con ella. Los volúmenes millonarios no reflejan solo codicia; también expresan incertidumbre y búsqueda de control sobre lo incontrolable.
El debate sobre si estos mercados deben exigir trazabilidad pública de sus transacciones en blockchain avanza lentamente. Por ahora, mientras el Ejército mexicano despliega operativos y millones de personas viven la crisis, otros colocan sus apuestas a 9 centavos por participación.











































