Missouri legalizó las apuestas deportivas físicas y en línea el 1 de diciembre de 2025, sumándose a la lista de estados de Estados Unidos con un mercado de juego consolidado. El estado ya contaba con 13 casinos flotantes permanentes, herederos de una tradición que comenzó en 1992 con el primer casino flotante del país. Solo en el año fiscal 2026, esos casinos aportaron 422 millones de dólares en ingresos fiscales, una cifra que refleja el buen desempeño del sector en Missouri.
Con ese impulso, la atención ahora se traslada a la siguiente etapa: construir una infraestructura sólida de prevención y tratamiento del juego problemático, algo que la nueva ley contempla desde su diseño.
Una ley en Missouri pensada para sostener la inversión en el tiempo
La iniciativa que legalizó las apuestas deportivas en Missouri, aprobada por votación popular en noviembre de 2024, estableció un mecanismo claro: destinar 5 millones de dólares al año o el 10 % de los ingresos fiscales del juego, lo que sea mayor, a programas de prevención y tratamiento de adicciones. Cole Wogoman, del Consejo Nacional para el Juego Problemático (NCPG), impulsó este esquema durante el proceso legislativo, junto con la Alianza de Apuestas Deportivas.
Wogoman explicó que la fórmula busca dos objetivos: que el financiamiento crezca al mismo ritmo que la base de jugadores y que exista un piso garantizado incluso en escenarios de baja recaudación, como ocurrió durante la pandemia. «Los 5 millones de dólares son el mínimo, así se mantienen los sistemas en funcionamiento», señaló.
Colorado, un modelo de referencia dentro de Estados Unidos
Para diseñar su propio esquema, Missouri mira hacia Colorado, otro estado de Estados Unidos que legalizó las apuestas deportivas en 2019. Allí, los legisladores incorporaron desde el inicio fondos específicos para el juego responsable, y este año el organismo regulador otorgó 3,7 millones de dólares en subvenciones destinadas a ese fin.
«Cuando un estado legaliza una nueva forma de juego, es el momento de participar desde el principio», explicó Wogoman, quien considera que Missouri tiene ahora la oportunidad de aplicar ese mismo enfoque de manera temprana.
Los primeros pasos ya están en marcha
El Departamento de Salud Mental de Missouri, encargado de implementar el programa, ya solicitó 636.166 dólares, según confirmó Mike Leara, director ejecutivo de la Comisión de Juegos de Missouri. Ese monto se destinó a estudios rápidos de prevalencia y a la capacitación de consejeros especializados en adicciones, dos elementos que Keith Whyte, especialista en juego responsable, considera esenciales para arrancar cualquier programa estatal: una línea de ayuda activa y personal capacitado.
Whyte, quien asesora a distintos estados de Estados Unidos en políticas de juego, reconoce que Missouri construye este sistema prácticamente desde cero, sin un antecedente propio sobre el cual apoyarse. «Cada estado aborda la salud y la adicción de manera diferente», explicó, por lo que Missouri deberá adaptar el modelo a su propia estructura administrativa.
Un proceso que requiere tiempo
Tanto Wogoman como Whyte coinciden en que construir un sistema efectivo de juego responsable no ocurre de un día para otro. Whyte destacó que el trabajo de divulgación y la confianza del público son claves para que las personas con problemas de juego se animen a buscar ayuda. Wogoman, por su parte, espera que Missouri cuente con un programa consolidado para el primer aniversario del lanzamiento de las apuestas deportivas, en diciembre próximo, marcando así un nuevo estándar dentro de Estados Unidos para la integración entre juego y bienestar del jugador.











































