El gobierno de Nueva Gales del Sur, encabezado por el primer ministro Chris Minns, presentó el martes un amplio paquete de reformas destinado a fortalecer la protección de los jugadores frente a los daños asociados al juego de azar. La iniciativa combina nuevas tecnologías, regulación más estricta y mayores garantías, según lo anunciado a través de un comunicado oficial del Ejecutivo estatal.
Las autoridades locales calificaron la medida como el cumplimiento de un compromiso electoral clave, orientado a imponer normas más rigurosas sobre la comercialización de productos de juego en el estado.
Un plan respaldado por datos y consulta con la industria
El paquete de reformas se apoya en las recomendaciones del Panel Independiente para la Reforma del Juego, además de consultas con actores de la industria, grupos de reducción de daños y la comunidad de Nueva Gales del Sur.
El gobierno también citó la Encuesta sobre el Juego de Nueva Gales del Sur de 2024, que identificó que el 3,1% de la población adulta del estado presentó un comportamiento de juego de riesgo moderado, mientras que el 0,9% mostró un patrón de riesgo alto.
David Harris, ministro de Juegos de Azar y Carreras de Caballos de la región, definió el paquete como una reforma integral que busca equilibrar protección y sostenibilidad para la industria. «Se trata de reformas de sentido común que se han desarrollado en colaboración con la industria, los grupos de reducción de daños, las partes interesadas y los expertos en privacidad para abordar los daños causados por el juego, al tiempo que se apoya a la industria y se protege el sustento de las muchas personas que emplea», señaló el funcionario.
Harris agregó que el gobierno continuará evaluando tecnologías emergentes para mantener actualizadas las medidas de seguridad del sector. Por el momento, no se ha confirmado un calendario específico para la legislación que dará sustento formal al paquete de reformas.
Reconocimiento facial y un registro de exclusión estatal en Nueva Gales del Sur
Uno de los ejes centrales del paquete es la creación de un registro de exclusión a nivel estatal, respaldado por tecnología de reconocimiento facial obligatoria en el ingreso de todas las salas de juego.
Actualmente, el sistema de autoexclusión voluntaria solo está disponible en determinados hoteles y clubes, y su cumplimiento depende en gran medida del personal de cada establecimiento. Con la reforma, se sumará además un mecanismo de exclusión por parte de terceros, que habilitará a familiares, amigos, establecimientos y a la policía a iniciar procesos de exclusión para personas con riesgo de desarrollar problemas de ludopatía.
Reducción de máquinas tragamonedas y modernización tecnológica
El plan también contempla una disminución progresiva del parque de máquinas tragamonedas, que hoy asciende a 87.000 unidades distribuidas en 2.100 clubes y hoteles del estado.
Para lograrlo, el gobierno elevará la tasa de confiscación aplicada al intercambio de derechos de máquinas tragamonedas, que pasará de una proporción de uno por cada tres a una de uno por cada dos. Además, se incorporará un límite descendente, mediante el cual el tope estatal de máquinas se reducirá a medida que los derechos existentes se retiren de circulación.
A mediano plazo, la administración de Nueva Gales del Sur impulsará un sistema de juego basado en cuentas, que permitirá mayor trazabilidad sobre la identidad de los jugadores. Como parte de este proceso, el gobierno reconoció que buena parte de la infraestructura actual de máquinas de juego funciona con tecnología obsoleta y anunció que modernizará el Sistema Central de Monitoreo durante los próximos dos años para facilitar la transición hacia este nuevo modelo.
Nuevas restricciones a la publicidad del juego
El paquete de reformas incluye además un endurecimiento de las normas publicitarias. Entre las medidas anunciadas figura la prohibición de los programas VIP vinculados al juego, así como el bloqueo total de publicidad de juego de azar en propiedades del gobierno y de los municipios de Nueva Gales del Sur.
Los proveedores de servicios de apuestas solo podrán promocionar sus productos de forma directa —mediante llamadas telefónicas, correos electrónicos o mensajes de texto— si cuentan con el consentimiento expreso del usuario.
Asimismo, se aplicarán nuevos requisitos de transparencia a las promociones realizadas por afiliados e influencers, junto con restricciones a las comisiones vinculadas a productos de juego considerados de mayor riesgo.











































