El proyecto Hudson Yards West ha dado un paso importante en la carrera por obtener una licencia de casino en el área metropolitana de Nueva York. La Comisión de Planificación de la Ciudad (CPC) aprobó las modificaciones requeridas para revitalizar el sitio de los Western Railyards, ubicado entre las avenidas 11 y 12 y las calles 30 y 33, cerca del parque High Line.
Esta decisión, tomada de manera abrumadora, impulsa el ambicioso plan del proyecto, cuyo objetivo es transformar el área en un complejo integral que combine juegos, viviendas y espacios verdes.
Primer paso: Cambio de zonificación aprobado en Nueva York
Además, los desarrolladores, entre ellos Oxford Properties Group y Wynn Resorts, destacaron que esta aprobación es solo el primer paso, ya que la solicitud de cambios de zonificación se diferencia del proceso estatal más complejo para la obtención de licencias de instalaciones de juego.
En declaraciones del presidente del CPC, Dan Garodnick, se enfatizó que, aunque la medida adoptada es importante, su alcance se limita al uso del suelo para que el sitio compita favorablemente con otras solicitudes regionales de licencia de juego y, a su vez, garantice un plan que beneficie directamente al público.
Casino: Impulso económico para transporte y comunidad
Por otra parte, los directivos del proyecto manifestaron que, de materializarse el casino, se destinaría el 1% de los ingresos brutos del juego a organizaciones comunitarias en áreas como Chelsea, Hell’s Kitchen y el West Side de Manhattan, y se estima que el proyecto aporte cerca de $2.7 mil millones en ingresos para la MTA.
Esto resulta fundamental para el transporte público, ya que la MTA enfrenta desafíos financieros considerables, como un plan de capital de $68.4 mil millones aún pendiente de aprobación y la incertidumbre en los precios de congestión. De esta forma, el casino podría ser una fuente importante de financiamiento para mejoras en el sistema de transporte público.
Empleos, viviendas y parques, pero con críticas locales
Asimismo, Jeff Blau, CEO de Related Companies, resaltó otros beneficios potenciales, como la creación de miles de empleos sindicalizados, nuevas viviendas y un gran parque público con espacios verdes, además de casi $200 millones en beneficios comunitarios.
Sin embargo, cabe mencionar que no todos los residentes de la ciudad comparten el entusiasmo por la instalación del casino en el West Side. Organizaciones como Protect the High Line y Amigos del High Line han criticado el proyecto, alegando que va en contra de un plan de desarrollo original que valoriza más los espacios abiertos y la armonía con la comunidad.
Hito urbano: Aprobación CPC y beneficios sociales
En conclusión, la aprobación de la CPC representa un hito crucial en el camino hacia la posible apertura de un casino que no solo transformaría el paisaje urbano, sino también ofrecería importantes beneficios económicos y sociales, a pesar de generar debate en cuanto a su conveniencia para la comunidad local.











































