En Países Bajos, con el inicio de la Copa Mundial de la FIFA el 11 de junio en Norteamérica, la Autoridad Neerlandesa del Juego (KSA) tomó la delantera con una campaña de concienciación pública orientada específicamente a los adultos jóvenes, el grupo etario que los reguladores consideran más expuesto a los riesgos de las apuestas deportivas.
«No te pierdas en el juego»: la campaña que une arte callejero y fútbol
La iniciativa se titula Laat je niet zoek spelen, que puede traducirse libremente como «No te pierdas en el juego», y arrancó con un gesto visual llamativo: el colectivo de arte callejero de Ámsterdam Kamp Seedorf pintó un mural en homenaje al exinternacional neerlandés Glenn Helder, designado como el principal portavoz de la campaña.
Helder, quien representó a la selección de los Países Bajos y lleva años hablando públicamente sobre sus propios problemas con el juego, trasladó un mensaje directo en el lanzamiento: «El fútbol debería ser algo que disfrutes. Con las apuestas, puedes perder mucho más que dinero. Sé lo que es perderse y también lo importante que es reencontrarse. Por eso les digo a los jóvenes: no se dejen perder.»
Para amplificar el alcance digital de la campaña, Helder fue entrevistado junto al mural por el influencer y futbolista Noah Zeeuw, quien generará contenido durante todo el torneo a través de Instagram, Snapchat y YouTube.
Por qué los jóvenes adultos son el foco del regulador
El presidente de la KSA, Michel Groothuizen, fue preciso sobre el razonamiento detrás de la elección del público objetivo. Según explicó, los adultos jóvenes tienden a percibir las apuestas deportivas como algo cualitativamente distinto del juego de azar convencional, una distinción que los reguladores identifican como frecuente y potencialmente peligrosa porque baja la guardia frente al riesgo de adicción.
La campaña, según sus impulsores,busca generar reflexión a partir de experiencias reales y situaciones cercanas al público joven, mostrando cómo hábitos aparentemente inofensivos pueden evolucionar hacia comportamientos más complejos vinculados al juego.
Un mercado bajo presión creciente: multas, impuestos y prohibiciones
La campaña llega en un momento de endurecimiento significativo del marco regulatorio neerlandés. La KSA ya envió cartas de advertencia a los operadores con licencia recordándoles que la prohibición de publicidad no segmentada sigue plenamente vigente. Ciertos mercados de microapuestas, como los primeros saques de esquina o las tarjetas amarillas, permanecen completamente prohibidos.
Las consecuencias para quienes incumplen son concretas: Unibet fue multada el año pasado con 450.000 euros por ofrecer apuestas deportivas no autorizadas entre octubre de 2022 y mayo de 2025. A principios de este año, la KSA impuso una multa récord de 25 millones de dólares al operador ilegal Novatech.
En paralelo, el impuesto sobre el juego en los Países Bajos subió al 37,8% en 2026, y los ingresos del sector cayeron un 18,5% tras la primera ronda de aumentos impositivos, lo que refleja el impacto directo de la política fiscal sobre el tamaño del mercado.
Europa en sintonía: Bélgica y Francia también endurecen su postura
Los Países Bajos no están solos en este giro regulatorio. La Comisión de Juegos de Bélgica emitió el 20 de mayo un recordatorio a los operadores reforzando las normas que prohíben ofrecer apuestas gratuitas, reembolsos o cualquier tipo de bono en línea, conforme al artículo 60 de la Ley de Juegos de Azar del país.
En Francia, las autoridades implementaron un nuevo algoritmo para identificar a los apostadores de alto riesgo antes de que bet365 ingresara al mercado este mes. Los reguladores franceses revelaron además que los jugadores clasificados en esa categoría representan aproximadamente el 60% de los ingresos brutos del juego en el país, un dato que ilustra la concentración del gasto en el segmento más vulnerable.
Preocupación global: el 63% de los consumidores teme el acceso de menores
El contexto social también aporta datos que refuerzan la urgencia de estas campañas. La firma de investigación Jumio publicó esta semana los resultados de una encuesta global que indica que el 63% de los consumidores en todo el mundo está preocupado por el acceso de menores a aplicaciones de apuestas deportivas durante la Copa del Mundo.
Al mismo tiempo, el 47% de los encuestados afirmó que las apuestas forman parte de su plan para seguir el torneo, evidenciando hasta qué punto esta práctica se ha integrado en el consumo deportivo de muchos aficionados.
La combinación de alta exposición mediática, disponibilidad inmediata de plataformas digitales y un público joven y conectado convierte a los grandes torneos de fútbol en el escenario de mayor riesgo para los reguladores del sector, y explica por qué organismos de distintos países están coordinando acciones antes del pitazo inicial.











































