Tailandia se prepara para dar un paso histórico en su política de entretenimiento con la posible legalización de casinos integrados dentro de grandes complejos turísticos. Según declaró el viceministro de Finanzas, Julapun Amornvivat, entre cinco y siete operadores internacionales de primer nivel estarían listos para invertir más de US$6.000 millones cada uno en los primeros complejos de entretenimiento legalizados del país.
El anuncio se produce en vísperas de la reanudación del Parlamento tailandés en julio, donde se discutirá prioritariamente el proyecto de ley sobre complejos de entretenimiento integrados (IR), clave para el desarrollo de esta industria en la región.
Inversiones que podrían superar los US$9.000 millones por complejo
Las estimaciones del gobierno tailandés sitúan la inversión por proyecto entre 200.000 y 300.000 millones de baht tailandeses, es decir, entre US$6.200 y US$9.300 millones. Esta cifra representa un aumento significativo frente a los cálculos iniciales de US$3.100 millones por desarrollo.
De concretarse, estos montos colocarían a los futuros complejos tailandeses en la misma categoría de inversión que proyectos emblemáticos como el IR de MGM en Osaka, Japón, cuyas obras comenzaron recientemente. La magnitud de estas cifras refleja no solo el apetito inversor, sino también las altas expectativas del gobierno tailandés por posicionarse como un nuevo hub turístico y de juego en Asia.
Hasta cinco licencias para impulsar el turismo y la economía
Aunque los detalles finales aún están en revisión, el gobierno anticipa que se emitirán entre tres y cinco licencias para operadores internacionales. Esta cantidad estaría respaldada por el flujo actual de turistas, que alcanza los 40 millones de visitantes internacionales al año, así como por la variedad de atracciones naturales del país.
“Contamos con recursos turísticos de clase mundial que complementarán perfectamente este tipo de desarrollos”, afirmó Julapun.
El gobierno busca que estos nuevos destinos integrados impulsen no solo el turismo, sino también el empleo local, la infraestructura urbana y los ingresos fiscales, sin sacrificar el equilibrio social ni ético de las comunidades anfitrionas.
Desafíos legislativos y opiniones divididas
Pese al entusiasmo gubernamental, el proyecto de ley aún enfrenta resistencias en el Senado, donde un comité especial está realizando una revisión exhaustiva. Sectores más conservadores de la sociedad tailandesa han expresado preocupaciones sobre los riesgos sociales del juego, como la adicción y el endeudamiento familiar.
Sin embargo, el gobierno asegura que la regulación incluirá controles estrictos, normas de responsabilidad social corporativa y campañas educativas, con el fin de mitigar impactos negativos y garantizar el desarrollo sostenible del sector.
Tailandia, ¿el próximo gran destino del juego en Asia?
Con esta iniciativa, Tailandia se suma al grupo de países del sudeste asiático que buscan integrar el juego legal como parte de su estrategia económica. En un contexto donde mercados como Macao han enfrentado restricciones, Tailandia podría capitalizar una oportunidad única para atraer operadores, turistas y capital extranjero, consolidándose como un jugador clave en el mapa global del entretenimiento.











































