El nuevo Reglamento General del Juego del País Vasco que tramita el gobierno de la Comunidad Autónoma conllevará un endurecimiento de las condiciones para desarrollar esta actividad.
La legislación que se propone exigirá una mayor distancia de los locales de juego entre sí y con respecto a los centros educativos, una reducción de estos establecimientos, congelará la concesión de nuevas licencias para instalar máquinas en la hostelería y prohibirá la publicidad de juego o apuestas en los medios de comunicación.
La nueva normativa, que se aprobará en los próximos tres meses, obligará al cierre de 39 salones de juego en esta Comunidad Autónoma, limitará de 75 a 60 el máximo de centros de apuestas, además de establecer un máximo de 14 bingos, un hipódromo y tres casinos.
La reforma persigue tres objetivos, según ha explicado el consejero de Seguridad, Josu Erkoreka: “Ajustar la oferta del juego a unos niveles socialmente tolerables, garantizar la protección de la salud y la prevención del juego problemático y proteger a los menores de edad y colectivos vulnerables”.
La actividad económica relacionada con el juego genera un valor añadido de más de 155 millones de euros y emplea a alrededor de 2500 personas, ha precisado el consejero.











































