Las ganancias operativas brutas de los nueve casinos de Atlantic City se desplomaron un 170 % de abril a junio, debido a que sus salas de juego físicas se cerraron por órdenes del gobernador del estado, Phil Murphy. En conjunto, perdieron 112 millones de dólares durante el período de tres meses.
En 2019, reportaron una ganancia de más de 159 millones. Atlantic City acababa de salir de un sólido año 2019 en el que las ganancias totalizaron 613 millones.
“Debido a la pandemia de COVID-19, las operaciones de los hoteles casinos de Atlantic City se cerraron durante todo el segundo trimestre de 2020. Los juegos por Internet y las apuestas deportivas en línea operaron durante todo el segundo trimestre, pero las ofertas de eventos deportivos fueron limitadas”, comentaron desde la Division of Gaming Enforcement del estado.
El mayor porcentaje de perdidas año tras año fue de Ocean Casino, que vio caer sus ganancias en un 85 %. El complejo Boardwalk registró una pérdida operativa de 11,8 millones de dolares. Borgata fue el mayor perdedor en ingresos reales. La propiedad de MGM Resorts en el distrito de Marina vio cómo sus ganancias pasaron de 55,4 millones en el segundo trimestre de 2019 a una pérdida de 40,2 millones en el segundo trimestre de 2020.











































