El Ayuntamiento de Madrid, a través del organismo Madrid Salud, ha aprobado un contrato de servicios por 2,29 millones de euros para diseñar y ejecutar un programa de prevención de adicciones en adolescentes y jóvenes. La iniciativa, que comenzará el 1 de noviembre de 2025 y tendrá una duración de dos años prorrogables, se enfocará en intervenciones tanto grupales como individuales, dirigidas a estudiantes, docentes y profesionales comunitarios.
Datos preocupantes sobre el consumo en jóvenes
Durante 2024, Madrid Salud atendió 1.479 casos individuales de adolescentes y jóvenes en riesgo o con adicciones. El 35% de estos casos procedía del ámbito educativo y el 20% del comunitario. Solo el 29% de los atendidos eran mujeres. Las adicciones, tanto a sustancias como comportamentales, representan una amenaza creciente para la juventud, exacerbada por el acceso fácil a juegos de azar y apuestas deportivas.
Objetivos y áreas de intervención del programa
El programa tiene como objetivo central la prevención de conductas de riesgo relacionadas con adicciones entre la población adolescente y joven. Las áreas de actuación incluyen:
- Prevención en el ámbito educativo mediante acciones grupales e individuales.
- Intervenciones en el ámbito comunitario.
- Actividades formativas dirigidas a equipos docentes y otros profesionales.
Estas acciones buscan abordar las conductas de riesgo y fomentar la prevención desde una perspectiva integral.
Complemento a estrategias regionales
Este programa municipal se suma a otras iniciativas de la Comunidad de Madrid, como el Plan Regional contra las Drogas, que contempla 75 medidas dotadas con 200 millones de euros, y la aprobación de ayudas para la prevención de adicciones y promoción de la salud mental en jóvenes.
La inversión de 2,29 millones de euros por parte del Ayuntamiento de Madrid en este programa de prevención de adicciones refleja un compromiso firme con la salud y el bienestar de los jóvenes. Al abordar tanto las adicciones a sustancias como las conductuales, y al enfocarse en entornos educativos y comunitarios, se espera reducir significativamente los riesgos asociados y fomentar hábitos de vida saludables entre la población adolescente.











































