Mozambique dio un paso decisivo hacia la regulación del juego online. El Consejo de Ministros aprobó a mediados de julio el Reglamento sobre el funcionamiento y la práctica de los juegos de azar o de suerte por medios electrónicos o informatizados. La norma crea un régimen de concesiones propio para el juego que se ofrece a través de plataformas electrónicas, sistemas informáticos y otros canales digitales, separado del sistema que regula los casinos terrestres del país.
Un nuevo régimen en Mozambique, distinto al de los casinos físicos
Hasta ahora, Mozambique otorgaba licencias para apuestas deportivas en línea y otros productos bajo el marco vigente de juegos sociales y de entretenimiento, que incluye loterías, rifas, apuestas mutuas y juegos virtuales. El nuevo reglamento crea una categoría legal aparte para el juego de azar en línea, que abarca los juegos de tipo casino y funcionará con su propia concesión, diferente de la que aplica a los casinos físicos.
Los casinos físicos pierden ingresos
La medida llega en un momento de caída sostenida en la recaudación fiscal de los casinos terrestres en Mozambique. Según datos de ejecución presupuestaria del Ministerio de Finanzas, difundidos por la agencia portuguesa Lusa, el impuesto sobre los juegos de casino recaudó 359,5 millones de meticales (unos 5,6 millones de dólares) en 2025, frente a un presupuesto de 666,1 millones de meticales (aproximadamente 10,4 millones de dólares), es decir, solo el 54% de la meta oficial.
La cifra representa además una caída del 7,3% frente a los 387,7 millones de meticales (cerca de 6 millones de dólares) recaudados en 2024, año en que el gobierno había presupuestado 1.235 millones de meticales (unos 19,2 millones de dólares) y logró recaudar apenas el 34% de ese objetivo.
El gobierno atribuyó este bajo desempeño al crecimiento del juego en línea, que habría reducido la afluencia a los casinos físicos, según el informe de la cadena portuguesa RTP sobre los datos del ministerio.
El gobierno insiste en combatir el juego ilegal
El ministro de Economía, Basílio Muhate, puso el énfasis en la fiscalización tras la aprobación del reglamento. En una reunión con la Asociación Mozambiqueña de Juegos y Apuestas en Línea, celebrada el 31 de julio, Muhate afirmó que el gobierno mantendrá la lucha contra el juego ilegal y pidió mayor supervisión y transparencia, tarea que recae en la Inspección General de Juegos (IGJ). También llamó a los operadores a colaborar frente a los efectos sociales del juego irresponsable, sobre todo entre los jóvenes.
El economista Júlio Saramala planteó, en declaraciones a STV Notícias, que la IGJ debería hacer públicos sus criterios de inspección, sus informes anuales y las pruebas que los sustentan. Advirtió que el desempleo elevado y los mensajes sobre «dinero fácil» pueden empujar a los jóvenes al juego, y que los daños sociales podrían superar los ingresos fiscales adicionales. Pidió una legislación mejor coordinada, información más clara sobre riesgos en la publicidad y mayor control de las transacciones vinculadas a billeteras móviles y bancos.
La preocupación por las plataformas extranjeras
Danilo Mussá, presidente de la Asociación Mozambiqueña de Juegos y Apuestas en Línea, señaló que el nuevo marco legal podría dar a las autoridades una herramienta más sólida contra los sitios de apuestas extranjeros que operan con consumidores mozambiqueños sin pagar impuestos en el país. Explicó que muchos usuarios apuestan en esas plataformas sin usar tarjetas de crédito o débito, lo que genera una pérdida fiscal para el Estado.
Mussá adelantó que la asociación pedirá al Instituto Nacional de Tecnologías de la Información y la Comunicación (INTIC) que bloquee esos sitios extranjeros, aunque no está claro si el nuevo reglamento otorga a esa institución una facultad específica para hacerlo.
Quedan pendientes los detalles clave en Mozambique
Pese al avance legal, el gobierno y la IGJ no han informado públicamente el costo de una concesión para el juego online, la tasa impositiva aplicable, los requisitos de capital mínimo, el proceso de solicitud ni las normas técnicas que deberán cumplir los operadores. Tampoco existe un calendario público para recibir solicitudes.
La IGJ no respondió a consultas sobre cuándo se publicarán esos términos ni cómo se otorgarán y supervisarán las licencias. Por ahora, Mozambique cuenta con la base legal para un mercado de juego online regulado, pero su impacto real dependerá de cómo el gobierno convierta esa norma en un sistema de licencias y control que funcione en la práctica.











































