El entretenimiento digital en Perú ha experimentado un crecimiento notable, especialmente en el segmento del juego en línea. En 2024, los ingresos del mercado de online gambling (que incluye apuestas deportivas y casinos online) se proyectan en US$ 314.8 millones, de los cuales aproximadamente US$ 169 millones corresponden específicamente a apuestas deportivas en línea. Este panorama digital forma parte de un mercado más amplio de juego que alcanzó cerca de US$ 2 500 millones en ingresos totales en 2024, incluyendo tanto canales digitales como presenciales.
Sin embargo, detrás de estas cifras se esconde un desafío creciente: el juego problemático. Cada vez más adolescentes y jóvenes acceden a estas plataformas, muchas veces sin supervisión, lo que aumenta el riesgo de desarrollar conductas adictivas.
Consciente de esta realidad, el Ministerio de Salud (Minsa) ha decidido actuar y reunió a diversos sectores en una mesa técnica interinstitucional, con el objetivo de analizar la problemática y definir estrategias conjuntas que permitan prevenir y reducir sus efectos en la salud y el bienestar mental de la población.
El enfoque de salud pública: cuando el juego deja de ser un pasatiempo
Durante la primera sesión, el Dr. Carlos Bromley, de la Dirección de Salud Mental del Minsa, alertó sobre la delgada línea que separa el ocio de la adicción.
Lo que empieza como “un juego inocente” puede convertirse en una necesidad compulsiva que afecta la vida personal, académica, laboral y familiar.
Las cifras son reveladoras:
- 1,2% de la población adulta a nivel mundial presenta un trastorno por juego.
- 46,2% de adultos y 17,9% de adolescentes participaron en actividades de azar en los últimos 12 meses.
En el caso peruano, el uso de aplicaciones móviles y el fácil acceso a plataformas digitales de apuestas han acelerado el riesgo, especialmente en menores de edad que se conectan sin filtros parentales.
Una mesa interinstitucional con miras a la prevención
Para avanzar en la construcción de una futura norma, la mesa involucra también al Ministerio de Educación (Minedu) y al Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur), con el objetivo de coordinar con el Congreso de la República un proyecto de ley que regule el uso de las apuestas en Perú.
La meta es construir un marco legal sólido que permita regular el uso del juego y las apuestas. Cada institución asumirá un rol específico:
- El Minsa aporta la visión de salud pública y prevención de adicciones.
- El Minedu buscará reforzar la educación digital y la formación de valores en los colegios.
- El Mincetur trabajará en mecanismos regulatorios y de fiscalización del mercado de apuestas.
Este enfoque integral reconoce que el problema no es solo sanitario, sino también educativo, económico y social.
Estrategias de comunicación y educación
Uno de los acuerdos más destacados fue la necesidad de trabajar con medios de comunicación y plataformas digitales para que, al promocionar apuestas, se incluya un mensaje preventivo claro: “el uso inadecuado puede generar adicción”.
Además, se propuso implementar programas educativos que sensibilicen a padres, docentes y alumnos sobre los riesgos del juego desmedido. Estas campañas apuntarán a:
- Promover estilos de vida saludables.
- Reforzar la supervisión parental en el uso de tecnologías.
- Identificar tempranamente señales de juego problemático.
De esta manera, se busca que la sociedad esté mejor preparada para afrontar un fenómeno que afecta silenciosamente a miles de familias.
Un debate que trasciende fronteras
La iniciativa peruana se inserta en una tendencia regional. Chile, Uruguay y Colombia han avanzado en normativas que buscan limitar la exposición de menores al juego y establecer campañas preventivas. En España, por ejemplo, la publicidad de apuestas está severamente restringida en horarios televisivos y plataformas digitales para proteger a los más jóvenes.
Perú, en cambio, está dando sus primeros pasos hacia un marco legal específico que combine la protección de la salud pública con la regulación del mercado digital de apuestas.
Un compromiso con las futuras generaciones
El trabajo del Minsa y las instituciones convocadas abren la puerta a una legislación que podría convertirse en un referente regional en la lucha contra el juego problemático.
El gran desafío será encontrar un equilibrio: permitir que la industria del juego siga siendo un motor económico y generador de empleo, pero sin dejar de proteger a los sectores más vulnerables, en especial a los adolescentes.
En palabras de los especialistas, el objetivo final es claro: que el juego en Perú sea entretenimiento responsable, y no una amenaza para la salud mental y la estabilidad de las familias.











































