En Dinamarca, una de las medidas más destacadas del paquete legislativo es la prohibición reforzada de la publicidad de juegos de azar durante la transmisión y celebración de eventos deportivos. Bajo la nueva normativa, los anuncios de apuestas dejarán de emitirse desde 10 minutos antes del inicio de un evento deportivo hasta 10 minutos después de su finalización. Esta restricción se aplicaría a cualquier tipo de publicidad vinculada al evento, sin importar el canal o el formato utilizado.
Además, la ley contempla la eliminación de los banners con cuotas en vivo dentro de los estadios durante el transcurso de los partidos, una práctica que en los últimos años se había vuelto omnipresente en las instalaciones deportivas europeas. Este tipo de publicidad, que actualiza las probabilidades en tiempo real, es considerada especialmente agresiva por los especialistas en prevención del juego problemático.
Restricciones en la publicidad dirigida a jóvenes
La reforma también apunta directamente a proteger a las audiencias más jóvenes. Se establecerán restricciones específicas sobre los anuncios relacionados con los jóvenes y se prohibirá el uso de figuras públicas, como deportistas, artistas o influencers, en publicidad de juegos de azar. Esta medida responde a la creciente preocupación de las autoridades sanitarias sobre el papel de los referentes culturales en la normalización de las apuestas entre adolescentes y adultos jóvenes.
Asimismo, se eliminará la posibilidad de ofrecer apuestas gratuitas como bonificación de bienvenida, una táctica comercial ampliamente utilizada por los operadores para captar nuevos usuarios. La ley también obligará a incluir advertencias de riesgo visibles en todos los anuncios de juegos de azar, independientemente del medio de difusión.
Mayor protección al consumidor y supervisión regulatoria en Dinamarca
Más allá de los controles sobre la comercialización, el proyecto de ley introduce mecanismos más sólidos de protección al consumidor. Se incrementará la financiación destinada al tratamiento de la adicción al juego y se reforzarán las opciones de autoexclusión disponibles en el sistema ROFUS, el registro oficial danés que permite a los usuarios bloquearse voluntariamente de los operadores de juego autorizados en el país.
En paralelo, la normativa otorgará poderes más claros a las autoridades para actuar contra los titulares de licencias que incumplan las reglas y para intensificar las acciones contra los sitios web ilegales de juego en línea. La Autoridad Danesa del Juego y el Ministerio de Hacienda serán los organismos responsables de hacer cumplir estas disposiciones.
Qué son los mercados de predicciones y por qué preocupan a Dinamarca
Uno de los aspectos más novedosos de la agenda regulatoria danesa es la posible prohibición de los mercados de predicciones, plataformas que permiten a los usuarios apostar sobre el resultado de eventos futuros, que van desde resultados electorales hasta fenómenos climáticos o decisiones empresariales. Si bien estos mercados existen en una zona gris jurídica en muchos países, su expansión acelerada ha encendido las alarmas de los reguladores en toda Europa.
Las autoridades han reconocido que la industria está cambiando a un ritmo acelerado. A medida que nuevos tipos de apuestas y plataformas ganan visibilidad, el regulador evalúa si los marcos existentes son suficientes para contener los riesgos asociados. Aunque aún no se ha tomado una decisión definitiva sobre los mercados de predicciones, su análisis forma parte del llamado Paquete de Juego 2, la segunda fase de la reforma legislativa.
Dinamarca en el contexto europeo de regulación del juego
La reforma danesa no es un caso aislado. En los últimos años, países como España, Italia, Bélgica y los Países Bajos han implementado restricciones significativas a la publicidad de juegos de azar, mientras que el debate en el Reino Unido sobre una revisión profunda de la Gambling Act de 2005 lleva años sin resolverse. En este escenario, Dinamarca se posiciona como uno de los mercados europeos más activos en la actualización de sus marcos normativos.
La particularidad del enfoque danés radica en su carácter integral: en lugar de atacar un problema puntual, el gobierno optó por una revisión sistémica que abarca publicidad, protección al consumidor, financiamiento del tratamiento de adicciones, supervisión regulatoria y nuevas modalidades de apuesta. Este modelo podría convertirse en una referencia para otros países que buscan equilibrar la existencia de un mercado de juego legal y controlado con la reducción de sus impactos sociales negativos.
Un mercado en transformación: los desafíos que vienen
La presentación formal del proyecto de ley el 25 de febrero de 2026 marca el inicio de un proceso legislativo que redefinirá las reglas del juego en Dinamarca, en sentido literal y figurado. La industria de las apuestas, que genera ingresos significativos en el país, deberá adaptarse a un entorno de mayor restricción publicitaria y control regulatorio.
Al mismo tiempo, la posible inclusión de los mercados de predicciones en la agenda regulatoria del Paquete 2 anticipa que el debate sobre los límites del juego en la era digital está lejos de cerrarse. En un contexto donde las apuestas se realizan desde el teléfono móvil, en tiempo real y sobre casi cualquier evento imaginable, la capacidad de los reguladores para mantener el ritmo de la innovación tecnológica será la prueba más exigente de la nueva normativa.











































