La ciudad autónoma de Ceuta de España traviesa un proceso de transformación económica sin precedentes. Lo que comenzó como una apuesta estratégica para reducir la dependencia del comercio transfronterizo se ha convertido en un modelo de referencia a nivel nacional: el juego online ya representa alrededor del 12% del producto interior bruto local y genera más de 1.200 empleos directos, según destacó el presidente Juan Vivas durante su visita a las nuevas oficinas del operador LeoVegas.
Un modelo económico que reemplaza al comercio transfronterizo
Durante años, la economía ceutí dependió de manera significativa del comercio con Marruecos. Ese esquema, considerado vulnerable e informal, comenzó a reemplazarse por lo que Vivas denomina un modelo «verde, azul e inteligente», sustentado en sectores de mayor valor agregado: tecnología, conocimiento y economía digital.
Las medidas adoptadas en materia de fiscalidad, formación profesional e infraestructuras han sido los pilares de esa transición. Y los números avalan la dirección tomada.
Los datos que respaldan el liderazgo de Ceuta en el sector
De acuerdo con un estudio de la sociedad municipal Procesa, la facturación de las empresas de juego online instaladas en Ceuta alcanzó los 7.500 millones de euros el año pasado, con un crecimiento del 12% respecto al ejercicio anterior. En términos de participación en el mercado nacional, la ciudad concentra el 44% de todas las licencias de juego online otorgadas en España y el 80% de la facturación del sector a nivel estatal, una cifra extraordinaria para una localidad de apenas 83.229 habitantes.
Su aportación al PIB local fue de 155 millones de euros en 2023, equivalente al 8,2% de la riqueza total generada en el territorio.
Por qué las empresas eligen Ceuta: las ventajas fiscales que explican el fenómeno
El despegue del sector no se explica solo por la visión estratégica del gobierno local. Las ventajas fiscales que ofrece Ceuta respecto al resto de España constituyen un factor determinante para la radicación de operadores.
Entre los principales beneficios se destacan: el impuesto sobre beneficios del sector del juego es del 10%, frente al 20% vigente en el resto del país. El Impuesto de Sociedades se reduce al 7,5% durante los dos primeros años y al 12,5% en los ejercicios siguientes, muy por debajo del tipo general. Las empresas también acceden a una bonificación del 50% en la cotización empresarial a la Seguridad Social, un 75% en el impuesto sobre el patrimonio y un 60% en el IRPF. Finalmente, los servicios destinados a operadores de juego online, como el asesoramiento jurídico o el tratamiento de datos, tributan apenas un 0,5% de IPSI, en contraste con el 21% de IVA aplicable en la península.
La condición para acceder a estos beneficios es que al menos el 50% de la plantilla y de los costes laborales se localicen efectivamente en Ceuta.
El impacto en el empleo y la formación profesional
El sector ya generaba 1.038 empleos directos en la ciudad a finales de 2024, cifra que representa aproximadamente el 10% del mercado laboral local. Frente a un desempleo juvenil que supera el 60%, el juego online se ha convertido en una de las principales salidas laborales para los jóvenes ceutíes. El gobierno local imparte cursos de capacitación específicos para el sector, con el objetivo de garantizar que la demanda de perfiles tecnológicos y de atención al cliente pueda cubrirse con talento local.
Melilla sigue el mismo camino, aunque a distancia
El modelo ceutí no ha pasado desapercibido para su ciudad hermana. Melilla, también ciudad autónoma española en el norte de África, ha adoptado una estrategia similar y ya concentra el 17% de las licencias de juego online en España, posicionándose como la tercera plaza nacional detrás de Ceuta y Madrid. Según el presidente local Juan José Imbroda, entre empleos directos e indirectos el sector ha generado 1.049 puestos de trabajo en una ciudad de 85.811 habitantes.
Los tres mensajes de Vivas para sostener el modelo
Al concluir su visita a LeoVegas, el presidente Vivas condensó en tres ejes los desafíos que enfrenta Ceuta para consolidar lo logrado: que las empresas se sientan escuchadas y cómodas para seguir creciendo en la ciudad; que se mantenga la unidad institucional y el diálogo social para evitar conflictos que puedan desalentar inversiones; y que desde el gobierno se transmita optimismo y confianza como base para continuar el proceso de transformación económica.
El recorrido de Ceuta en menos de una década, desde una economía dependiente del comercio informal hasta convertirse en la capital española del juego online, es hoy un caso de estudio sobre cómo la política fiscal y la planificación estratégica pueden redefinir el perfil productivo de un territorio.











































