John Healey, ministro de Hacienda de Reino Unido, anunció un aumento de los impuestos al juego durante la presentación del presupuesto de 2026. El Gobierno usará el dinero para pagar un paquete de apoyo a las calles comerciales del país. Estas calles son las zonas de comercio local en pueblos y ciudades.
La medida eleva el Impuesto sobre Juegos de Máquinas, conocido en inglés como Machine Games Duty, del 20% al 25%. Este impuesto grava los ingresos de los operadores por juegos de máquinas. El nuevo tipo se aplica a las máquinas de apuestas más altas. Healey explicó que el aumento paga el apoyo al comercio local y que protege a los pubs y a las salas recreativas junto al mar.
Una subida menor a la temida en Reino Unido
El alza queda por debajo del 40% que se temía y que algunos grupos pidieron en campañas. Aun así, se espera un efecto serio sobre las casas de apuestas y los locales de apuestas de Reino Unido.
Las máquinas de apuestas son hoy una actividad central para estas empresas. Con el nuevo impuesto, los márgenes de ganancia bajan y los costos suben. Algunos locales dejarían de ser rentables y cerrarían.
Menos ingresos para las carreras de caballos de Reino Unido
El golpe llega también al deporte. Las carreras de caballos británicas perderían millones de dólares en ingresos por tasas y derechos de transmisión. La tasa es un pago que las casas de apuestas entregan al sector hípico. Así, las nuevas medidas afectarían, sin que nadie lo busque, el apoyo de las casas de apuestas a las carreras en todo Reino Unido.
La industria de Reino Unido rechaza el impuesto
El Consejo de Apuestas y Juegos de Azar calificó la decisión de “profundamente perjudicial”. Su directora ejecutiva, Grainne Hurst, dijo que es un duro golpe para miles de trabajadores, empresas y comunidades que dependen de la industria regulada de apuestas y juegos de azar del país.
Hurst acusó al ministro de ignorar advertencias repetidas. Citó previsiones de la consultora EY: con un impuesto del 25%, casi 9.000 personas perderían su empleo y cerca de 1.000 casas de apuestas y casinos cerrarían o correrían un riesgo grave.
Según Hurst, se trata de personas y familias reales que pierden sus ingresos y su seguridad, en lugares donde hallar otro trabajo cuesta.
Calles comerciales y juego ilegal en Reino Unido
La directiva advirtió que cada cierre de una casa de apuestas o un casino significa empleos perdidos, más locales vacíos y otro golpe para las calles comerciales. Añadió que estos negocios no se reemplazan fácilmente, sobre todo en zonas que ya luchan por atraer empleo e inversión.
También sostuvo que más impuestos al sector regulado hacen más atractivo el mercado ilegal. Según ella, los operadores ilegales no pagan impuestos en Reino Unido, no aportan al deporte británico y no ofrecen las garantías que la ley exige a las empresas con licencia.
Qué sigue para Reino Unido
Hurst afirmó que el ministro de Hacienda eligió una subida que cuesta empleos, cierra negocios y vacía las calles comerciales, y que beneficia a los operadores ilegales. Pidió al Gobierno no ignorar las consecuencias.
El Gobierno defiende el alza como una forma de sostener al comercio local. La industria la presenta como una amenaza para miles de puestos y para el financiamiento de las carreras de caballos. Para Reino Unido, el debate gira en torno a quién paga el apoyo al comercio local. El tiempo dirá si el aumento cumple su meta o si provoca los cierres que el sector anticipa.











































