El Super Bowl LV resultó ser el quinto juego en donde más se apostó en la historia de las casas de apuestas de Nevada, a pesar de un fin de semana sin multitudes dentro de los casinos del estado debido a las restricciones de capacidad relacionadas con la pandemia.
La Junta de Control de Juegos de Nevada dijo ayer que se apostaron casi 136.1 millones de dólares en el juego entre Tampa Bay y Kansas City en las 184 casas de apuestas del estado. Los Buccaneers derrotaron al campeón defensor del Super Bowl, los Chiefs, por 31 a 9.
Las apuestas se tradujeron en ingresos de casi 12,6 millones, un porcentaje de ganancias del 9,2 % para los operadores de apuestas deportivas. Las apuestas totales estuvieron un 12 % por debajo de las apuestas por 154,7 millones del año pasado en el Super Bowl LIV.
El total de apuestas más alto del estado se produjo en 2018 cuando se apostaron 158.6 millones en la victoria 41 a 33 de Filadelfia sobre Nueva Inglaterra.
El total de apuestas en general fue una buena señal para Nevada, dado que los casinos turísticos en todo el estado todavía operan con limitaciones de capacidad del 25 % y todavía están vigentes los protocolos de salud, seguridad y limpieza exigidos por el estado por el COVID-19.











































