El ascenso en los casos de Covid-19 no sólo restringió las actividades sociales en Uruguay, sino también a los principales ejes de la industria del juego. Los hipódromos volverán a funcionar con el protocolo sin público, mientras que los casinos y salas de slots sufrirán tanto una merma en horarios como en planta operativa.
«En el marco de las nuevas medidas anunciadas por el Poder Ejecutivo y en consulta con la Dirección de Casinos y la Comisión de Seguimiento, se informa que las carreras a realizarse en los Hipódromos Nacional de Maroñas y Las Piedras a partir del 26 de marzo y hasta nuevo aviso, se regirán por el Protocolo para Carreras sin Público. En relación a las carreras que se realizan en los hipódromos que integran el SINT, en los departamentos de Paysandú, Colonia, Melo y Florida, continuarán desarrollándose bajo el mismo Protocolo que se venía aplicando hasta el presente», reza el comunicado de HRU SA.
Aunque lógico por la coyuntura, esto significa un paso atrás, pues después de un gran debate se había comenzado a aceptar la presencia de propietarios durante las reuniones de carreras. En ese país existieron dos periodos sin carreras: uno entre el 14 de marzo y el 16 de mayo de 2020, y el otro entre el 21 de diciembre de 2020 y el 14 de enero de 2021.
Para los casinos la suerte fue similar en el marco de las medidas tomadas por el Presidente Luis Lacalle Pou al menos hasta el 12 de abril, aunque con condicionamientos. Se mantendrían abiertos inicialmente, aunque con ajustes de horario y sólo ofreciendo actividad con el personal imprescindible. El protocolo establece un aforo limitado en las salas, además de las medidas que son controladas «de forma estricta», como por ejemplo el uso de tapabocas, el control de temperatura, el distanciamiento social, la higiene de manos y la limpieza de las máquinas.
No obstante, la Asociación Nacional de Funcionarios de Casinos del Estado (ANFUCE) emitió un comunicado donde afirma que «ninguna sala de casino en el país provocó focos de COVID-19, y eso se debe a que trabajamos con un estricto protocolo sanitario, que fue acordado por el Ministerio de Salud Pública y la Oficina de Planeamiento y Presupuesto».











































