
A inicios de enero, diversos diarios españoles especulaban que en el próximo Consejo de Ministros se iba a integrar Alberto Garzón, líder del movimiento político Izquierda Unida (IU) y militante del Partido Comunista de España (PCE). El economista, de 34 años de edad, ocuparía el cargo de ministro de Consumo si Pedro Sánchez era elegido como presidente por el Parlamento. Y así fue.
El socialista y líder del PSOE, Pedro Sánchez, ganó las elecciones generales en noviembre, pero no logró obtener el apoyo suficiente del Parlamento para gobernar. Por eso, en una segunda votación, el 7 de enero, 167 miembros del Congreso votaron a favor de su mandato, frente a 165 en contra, convirtiéndose en el líder del primer gobierno de coalición en España, después de casi noventa años.
En esa línea, Alberto Garzón será el próximo ministro de Consumo, cartera ahora integrada en el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social. Este departamento ha sido creado recientemente para incluir las competencias sobre los derechos del consumidor, el consumo ecológico y responsable, los juegos de azar y la regulación de las casas de apuestas, que hasta el momento estaba bajo la supervisión del Ministerio de Hacienda.

Regulación del juego
La alianza que se formó entre el PSOE y Unidas Podemos para apoyar el mandato de Pedro Sánchez, incluía el pedido de una regulación urgente de los juegos de azar, su publicidad y las apuestas en línea. Por eso, el Gobierno ha creado un acuerdo junto con UP con el fin de regular estas actividades de los juegos de azar y apuestas online de ámbito estatal y similar a la de los productos del tabaco; así como la introducción de medidas de información, gestión y limitación del consumo de juegos de azar. Todo ello en el marco regulador de los juegos de azar y apuestas en línea, con el objetivo de reforzar la autoconciencia y autonomía del jugador de cara a prácticas de consumo saludable y para prevenir, anticipar o identificar la generación de patrones de juego problemático.
Además, el PSOE y UP se comprometieron a impulsar criterios homogéneos con las comunidades autónomas para que los locales de apuestas no puedan abrir antes de las 10 p.m. y que limiten su cercanía a instituciones educativas. Pretenden establecer, como obligación, que los locales de juego y apuestas deportivas abiertos al público cuenten, en su entrada, con un cartel de advertencia sobre los peligros de la ludopatía, con un contenido y proporciones análogas a los que aparecen en las cajetillas de tabaco.
El último punto de su acuerdo apunta a reorientar la tasa que pagan los operadores en línea por la gestión administrativa del juego, con la finalidad de destinar un porcentaje a iniciativas preventivas de sensibilización, de intervención y de control, así como a la reparación de los efectos negativos producidos por la actividad del juego.
Sin embargo, Javier Rivas, profesor de EAE Business School, declaró para el diario El Mundo que “el reto al que se puede enfrentar Garzón es justamente el ámbito de las competencias”, ya que la regulación de algunas reglas solo les compete a las comunidades autónomas y, en otros casos, las licencias son otorgadas por los propios municipios.

Sector en crecimiento
Lo cierto es que Garzón se enfrenta a un tremendo reto, pues el sector del juego online en España ha crecido de manera significativa en los últimos años. Solo en el tercer trimestre del 2018 movió 4,567 millones de euros, 55 % más que en los mismos tres meses del 2016. La Dirección General de Ordenación del Juego registró el año pasado cerca de un millón y medio de jugadores activos, 5.8 % más que en el 2017. Este aumento se debe, en gran parte, a las importantes campañas publicitarias que realizan las compañías de la industria en los medios de comunicación, y que han contribuido a incrementar el número de jugadores jóvenes.
En el 2018 hubo 397,570 usuarios de entre 18 y 25 años, 12.5 % más que el 2017. Por eso, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) exige que “se aborde la normativa sobre publicidad del juego para que prohíba la publicidad de las apuestas y el juego online, además de que se endurezcan los controles de acceso a las salas y se limite la proliferación de locales de juego”, tras el incremento de jugadores jóvenes. Hasta ahora ha conseguido que, desde este mes, el Gobierno prohíba la presencia de menores de 25 años en anuncios de apuestas, así como de deportistas realizando actividades referentes a los juegos de azar y de personas públicas que participen en espacios infantiles en medios de comunicación











































