La lucha contra el cambio climático y la preservación de la Amazonía fue uno de los principales temas que se abordó en la Cumbre de las Américas, que celebró su novena edición este 6 de junio en Los Ángeles, Estados Unidos.
Durante el encuentro, los presidentes del continente establecieron diversas medidas para contribuir con la preservación de la selva tropical de la región, que se encuentra bajo amenaza con índices récord de deforestación e incendios forestales por las altas temperaturas.
Entre ellos, el presidente estadounidense, Joe Biden, reconoció los esfuerzos que ha hecho Brasil para proteger la Amazonía, pero al mismo tiempo afirmó ante el líder ultraderechista, Jair Bolsonaro, que la comunidad internacional “debería poder ayudar” a Brasil a “preservar todo lo que se pueda” del mayor bosque tropical del planeta y establecer medidas que contribuyan con la conservación del medioambiente.
Esto se debe a que la deforestación en la Amazonía brasileña ha alcanzado niveles récord durante el mandato de Bolsonaro, quien ha recortado, en varias ocasiones, el presupuesto de las instituciones que fiscalizan los delitos ecológicos. Según los últimos datos oficiales, entre enero y abril de este año las alertas de deforestación en el paisaje bioclimático de la Amazonía alcanzaron los 1954 kilómetros cuadrados, con récords en tres de los cuatro primeros meses del 2022.
Es por ello que Estados Unidos, como parte de sus políticas para seguir promoviendo la conservación del medio ambiente, pretende impulsar la economía de la energía limpia en el continente, promoviendo el comercio y la inversión en esa área y fomentando la colaboración regional a través de la iniciativa de Energía Renovable para América Latina y el Caribe (RELAC por sus siglas en inglés).

APOYO A LA REGIÓN
En esa línea, se sumarán cinco nuevos países junto a los otros 15 miembros actuales de la RELAC para alcanzar el objetivo de tener un 70 % de capacidad instalada para la generación de energía renovable en el sector eléctrico de la región para el 2030. Guyana, Jamaica y Barbados asumen los objetivos y Brasil y Argentina formarán parte de la colaboración a través de esa plataforma.
La idea de Estados Unidos es dar apoyo financiero para la cooperación técnica de la RELAC y trabajar con los bancos de desarrollo regionales, las instituciones financieras privadas y otros socios para movilizar recursos adicionales. En cuanto a la lucha contra la deforestación, el país destinará 12 millones de dólares a Brasil, Colombia y Perú a través de Amazon Connect, en defensa de la Amazonia, con el objetivo de reducir la deforestación asociada a la explotación maderera y de materias primas y las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con las cadenas de suministro agrícola.
Así se conservará la biodiversidad, se mejorará los medios de vida y se aumentará la resiliencia climática, ya que según señaló un alto cargo del Gobierno de Biden, “no solo se trata de detener la deforestación, a nivel mundial, en particular la tala y la deforestación ilegal, sino también restaurar los bosques y otros ecosistemas que son fundamentales para alcanzar un mundo de emisiones netas de cero carbono en 2050”.

PROMOVIENDO LA AGRICULTURA
La iniciativa también busca promover la conexión entre los productores (oferta) y los compradores (demanda), mejorando la trazabilidad en las cadenas de suministro y la competitividad frente a mercados internacionales.
Para ello, incorporará a una serie de actores para mejorar la producción agrícola, apoyará principalmente a los productores, a quienes les darán asistencia técnica, a través de herramientas de monitoreo y trazabilidad; y los apoyarán a nivel financiero para incentivar la agricultura baja en carbono. Joel Brounen, country manager de Solidaridad en Colombia, uno de los organismos que formará parte de esta iniciativa, afirmó que formarán parte de “un momento histórico en el que las inversiones para la protección de la Amazonía, mediante la intervención de miles de pequeños productores y empresas anclas, podrán hacer una gran diferencia en la preservación de la biodiversidad y el aporte al cambio climático”. Estas actividades se desarrollarán en los departamentos de Meta y el Caquetá, en Colombia; Pará y Mato Grosso, en Brasil; y San Martín y Ucayali, en Perú.

REGISTROS RÉCORD
El Perú no es ajeno a esta crisis climática y la deforestación. Según la organización sin fines de lucro Amazon Conservation Association, reporta que la deforestación en la Amazonía peruana ha alcanzado seis máximos históricos en los últimos 10 años. La peor fecha registrada fue en el 2020, cuando Perú perdió unas 170 000 hectáreas de selva amazónica. La cifra se redujo el año pasado, pero siguió siendo la sexta cifra más alta de lo que se tiene registro.
Con estas preocupantes cifras y con el objetivo de seguir contribuyendo con la conservación del medio ambiente, los presidentes Pedro Castillo e Iván Duque coincidieron en la importancia de priorizar la protección de la Amazonía, en el marco de la Cumbre, mediante acciones coordinadas para luchar contra la deforestación y la minería ilegal, las principales causas de la eliminación de la Amazonía.
Pero, también reconocieron la importancia de fortalecer la seguridad alimentaria en la región, incluyendo el apoyo a los pequeños productores agrícolas. Revisaron los avances en la implementación de los acuerdos en cooperación e integración, firmados en el VI Gabinete Binacional Perú – Colombia en enero y establecieron una próxima reunión para seguir tomando medidas que contribuyan con la preservación de la selva peruana y colombiana. Este año los países vecinos cumplen 200 años de relaciones bilaterales.
Por ello, Pedro Castillo invitó a Iván Duque a realizar una visita oficial al Perú en julio, ante lo cual el presidente colombiano confirmó su disposición a viajar a Lima para celebrar el bicentenario de relaciones diplomáticas y seguir monitoreando las medidas que están tomando para cuidar al pulmón del mundo.

MEDIDAS URGENTES
Sin embargo, la interrogativa surge en Perú, que a raíz de la crisis política, ha provocado que muchas autoridades y funcionarios públicos se distraigan de los problemas ambientales. Además, según señaló Manuel Pulgar-Vidal, exministro del Ambiente del país, a The Associated Press, la pandemia y la guerra en Ucrania han magnificado esos problemas y las escasas medidas que ha tomado el gobierno promueven actividades como la minería ilegal y la tala ilegal.
La Amazonía es la selva tropical más grande del mundo, con un enorme captador de dióxido de carbono. Por eso, existe una gran preocupación de que su destrucción no sólo libere inmensas cantidades de carbono a la atmósfera, lo que acabaría con las esperanzas de desacelerar el cambio climático, sino que también llevaría a este más allá del punto de inflexión, después del cual gran parte de la selva entraría en un proceso irreversible de degradación a sabana tropical.
Los países de la región deben concretar las medidas que toman para preservar el medio ambiente y la Amazonía, en especial Perú y Brasil, que son las naciones con más extensión de selva. Cuidar de nuestro hogar, la Tierra, es de suma importancia para seguir preservando también de nuestras vidas.







































